Las imágenes del violento incidente ocurrido en pleno vuelo comercial de Flydubai en un viaje desde Emiratos Árabes hacia Tel Aviv, Israel, no deja de causar impacto. El avión, correspondiente al vuelo FZ1073 acabó aterrizando en Arabia Saudí de emergencia tras un suceso que dejó un apuñalamiento en cabina entre pilotos y varios héroes inesperados que evitaron que todo acabase completamente en una auténtica y terrible tragedia, como informa 'Noticias Cuatro'.
Mientras Israel investiga lo ocurrido como un “ataque terrorista” que, por otro lado, vuelve a dejar en evidencia su vulnerabilidad ante este tipo de ataques, se siguen conociendo nuevos detalles de lo ocurrido exactamente en el aeroplano, donde los pasajeros, que vivieron súbitamente una drástica pérdida de altura que les llevó al pánico, pronto descubrieron la verdadera causa por la cual pensaban que iban a estrellarse.
Con los pasajeros gritando despavoridos y pensando ya que estaban abocados a lo peor, con varios de ellos agarrándose estremecidos a los asientos, fue cuando la puerta de la cabina se abrió cuando descubrieron que se había producido una agresión en su interior que involucraba directamente a dos de los pilotos. Concretamente, uno de ellos, el copiloto, de Omán, atacó al comandante, de nacionalidad india, acuchillándolo cuando el avión se encontraba a unos 10.500 metros de altura.
Tras dejarle malherido, intentó hacer caer el avión y estrellarlo con las 174 personas que viajaban a bordo. Fue entonces cuando el aeroplano sufrió un súbito descenso, perdiendo unos 4.300 metros en menos de 30 segundos hasta situarse a alrededor de los 5.200 metros de altitud.
En esos instantes, y pese a estar “casi masacrado hasta la muerte”, el comandante, hoy alabado por las autoridades israelíes, consiguió pese a todo abrir la puerta de la cabina, tras lo cual varios pasajeros, percatándose de la ensangrentada escena, intervinieron inmediatamente. Así, entraron dentro y redujeron al presunto terrorista.
Entre ellos estaba un fontanero israelí, Yaniv Hayun, junto a otro pasajero al que luego entrevistaron también al llegar Israel.
El primero de ellos, –el fontanero–, según ha relatado el propio primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue el que intervino para evitar “otro 11S” tras apartar al agresor por la espalda, acercarse a los mandos y tirar de la palanca de control hacia atrás, lo que fue providencial. Lo hizo así, según ha declarado, porque suele ver el programa de televisión ‘Air Crash Investigation’.
“Tiré hacia arriba de la palanca de mando y enderecé el avión un poco”, ha contado él mismo, ante lo que Netanyahu le ha elogiado, detallando que el héroe civil viajaba junto a su familia y se enfrentó al atacante para salvar a las 174 personas a bordo.
“Actuó con una frialdad y un heroísmo tremendo. Le pregunté: '¿A qué te dedicas?'. Y me dijo: 'Soy fontanero. Desatasco atascos de aguas residuales'. Le dije que, desde luego, esta vez había desatascado uno grande", ha contado el primer ministro, que recibió a Yaniv en el aeropuerto, con su ropa todavía "completamente manchada de sangre" del piloto herido.
Tras la intervención providencial de estos pasajeros, un piloto de reserva consiguió estabilizar el vuelo, emitiendo señales de emergencia que sirvieron para que el FZ1073 acabase siendo desviado para su aterrizaje seguro en Arabia Saudí.
Ahora, tras llegar los pasajeros a su destino en Israel, se han repetido las imágenes de celebración al tiempo en que, por otra parte, emergen los debates relacionados con la seguridad nacional.