Este viernes, ‘El debate de las tentaciones’ ya ha aterrizado en Mediaset Infinity. Cada semana, de la mano de Sandra Barneda, descubriremos contenidos inéditos y haremos un repaso de todo lo ocurrido hasta el momento. En este primer programa, las chicas de ‘La isla de las tentaciones 11’ han sido las protagonistas.
Todas ellas han contado cómo han vivido los primeros días de emisión y se han sincerado acerca de cómo se han ido sintiendo a lo largo de la experiencia. Cuando le ha llegado el turno a Gema, no ha podido evitar derrumbarse en plató.
Uno de los temas que los colaboradores han tratado con ella ha sido el sinfín de veces que Rubén le ha sido infiel. Un total de unas 25 veces, tal y como ella ha asegurado en numerosas ocasiones. Borja Silva ha tratado de entender “el perdón tan grande” que tiene hacia su pareja y su capacidad de seguir adelante, pero no ha podido evitar preguntarle cuál es su límite.
Ha sido entonces cuando Gema se ha sincerado como nunca: “Yo le pillé los 25 de golpe. No me fui enterando uno por uno. No es que él durante toda la relación haya estado poniéndome los cuernos. Yo le pillé, le perdoné, y después no le he vuelto a descubrir ninguna infidelidad más”.
Pero, aunque no le haya pillado nuevos cuernos, sí que ha descubierto otro tipo de deslealtades: “Sí que le he descubierto conversaciones, tonteos... Pero infidelidad física no.
Ha sido entonces cuando Arantxa Coca ha intervenido para valorar lo que percibe de Gema y su relación. Las palabras de la psicóloga, y más concretamente su consejo, han removido a la participante, que no ha podido evitar las lágrimas y hacer una reflexión.
“Yo entiendo que desde fuera se ve un desastre de relación, porque en parte lo es, pero yo también he vivido muchos momentos bonitos con él. He tenido mi vida con él. Vivíamos juntos desde el principio. Le conocí con 21 años, creo que parte de mi personalidad la he construido en base a lo que he vivido con él. A mí me daba miedo irme de la relación o no perdonarle los cuernos porque sentía que, si me iba, una parte de mí se iba a ir con él”, ha confesado.