Aunque la gota fría es normal en el clima mediterráneo, episodios tan potentes como el del arranque de esta semana con la DANA Adam o el de la tragedia en Valencia de 2024 no se producían tan rápido o con tanta frecuencia. Supuestamente, solían ocurrir más separados en el tiempo, pero ahora se están acortando por el calentamiento tan acusado en el mar Mediterráneo.
De este modo, en solo dos años, imágenes similares se repiten: fortísimas inundaciones con ríos desbordados, calles anegadas, coches arrastrados por las riadas y negocios y viviendas inundadas.
En 20024 lo peor golpeó en el interior de Valencia. Ahora ha sido en la costa, cebándose especialmente el temporal con el litoral sur de Valencia y norte de Alicante. No obstante, los acumulados de agua han sido parecidos, por encima de los 700 litros por metro cuadrado en 24 horas en distintos puntos de la comunidad.
Han sido así dos eventos extremos, pero teóricamente no deberían haberse repetido tan pronto, o eso dice al menos su periodo de retorno, que se estaría acortando, como informa Noticias Cuatro.
“El periodo de retorno es el tiempo que, en promedio, ha de pasar para que se repita un evento o episodio de una determinada magnitud”, explica Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, AEMET.
En esta DANA el periodo de retorno era de 150 años. La de octubre de 2024 tenía un tiempo de retorno mucho más largo. Sin embargo, estas estadísticas son de otra época porque ahora saltan por los aires. “Las condiciones climatológicas actuales no tienen nada que ver”, explica Francisco Martín, meteorólogo de Meteored, apuntando a la causa.
Esto es así especialmente en un Mediterráneo tan cálido, que libera tanta energía. Esa es la clave, señala Martín: “La energía latente disponible en el mar Mediterráneo, que la tenemos garantizada para este año y para los próximos”.
Por eso, la probabilidad de ver este tipo de fenómenos se acorta, como indica también Óscar Saladiè, geógrafo de la Universidad Rovira i Virgili, en declaraciones a Noticias Cuatro: “Lluvias de alta intensidad, que tenían un periodo de retorno mucho más largo, se están reduciendo”.
Por eso, si esto va a ser más frecuente, habrá que replantear las infraestructuras: “La marcha atrás, la deconstrucción de según qué zonas en que no se podrá defender lo que hay frente al riesgo de inundaciones es una cosa que se tiene que poner de una vez por todas sobre la mesa”, recalca Saladiè, evidenciando que en el Levante lo excepcional está dejando de serlo.
Ante la reciente DANA Adam, que ya ha dejado España, el 'president' de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha reclamado ahora "planes e inversiones" de mantenimiento y limpieza de los ríos y barrancos de la comunidad para minimizar precisamente las consecuencias de futuras DANAS como la de las últimas 48 horas: "Si se hace el diagnóstico y no se actúa, de nada vale", ha subrayado.
En declaraciones a los medios en la depuradora de Sanet i Negrals, en Alicante, y tras visitar otros municipios afectados como Oliva (Valencia) o Els Poblets (Alicante) junto a los consellers de Educación, Carmen Ortí, y Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, Llorca ha defendido que esta DANA "también nos tiene que servir de reflexión".
"Es fundamental que en todos los planes de prevención aparezca la limpieza y el mantenimiento de todos los ríos y barrancos, especialmente de una vegetación muy invasora que no ayuda en nada, que son las cañas. Por lo tanto, tenemos que aprender de todo", ha dicho.
A ello, ha añadido: "En este tipo de catástrofes está muy bien hacer un diagnóstico, y el calentamiento del Mediterráneo y el cambio climático influye, claro que sí. Pero si se hace el diagnóstico y no se actúa, de nada vale".
Es por eso que ha pedido "pasar a otra fase" de planificación e inversión: "El diagnóstico ya lo tenemos claro, pero también hay que hacer planes e inversiones. Ahora que parece que todos queremos ir coordinados y todos queremos trabajar para evitar que haya catástrofes como esta, hay que pensar en invertir en esta tierra y en destinar los recursos que faltan, entre otras cosas, para el mantenimiento de barrancos y de ríos", ha dicho.