La investigación sobre la muerte del futbolista Jesús de Miguel tendrá que aclarar si se cumplió el protocolo sanitario en el estadio tinerfeño. La ambulancia tardó en entrar al campo unos 20 minutos, como informa Romen García en ‘Noticias Cuatro’. Sus restos serán trasladados a Madrid, aunque el funeral se oficiará en Navahermosa, Toledo, el pueblo de su familia.
Los médicos explican qué ocurre tras sufrir un impacto tan brutal como el que protagonizaron Jesús de Miguel y el portero del Andorra. El delantero del Tenerife quedó tendido en el césped inconsciente durante 20 minutos. Una camilla de la cruz roja entra en el campo para llevarse al delantero hasta la ambulancia y son algunos jugadores los que ayudan a trasladarle.
La ambulancia no entra en el césped, se queda fuera del estadio debido a los protocolos establecidos. De Miguel logró recuperar el pulso gracias a las maniobras de reanimación cardiopulmonar que le hicieron los sanitarios ya en la ambulancia. Sin embargo, el deportista terminó muriendo sobre las 08:00 horas de la mañana en el hospital. La Policía Nacional ha abierto una investigación sobre la muerte del delantero.
Ahora, la Policía Nacional, a través del Grupo de Homicidios, debe continuar con la investigación de oficio a raíz de la muerte del jugador del CD Tenerife Jesús de Miguel tras el violento choque contra el portero del Andorra, Jesús Owono, y analizar los protocolos y los pasos que se dieron hasta que se produjese el fatídico fallecimiento del jugador de 30 años.
En declaraciones a EFE, el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, Sánchez-Jáuregui, ha señalado que una doctrina muy antigua del Tribunal Supremo indica que las lesiones en el ámbito deportivo no son punibles excepto, obviamente, si ha habido una agresión de un jugador a otro en un momento de parada del juego. Ha precisado el fiscal que, en todo caso, hay que atenerse primero a lo que recoja el acta arbitral y, posteriormente, a lo que dictamine el Comité de Disciplina Deportiva.
En concreto, ha añadido, habrá que espera a conocer si este considera que en la jugada desencadenante del fatal desenlace ha habido juego peligroso o muy peligroso, y si entiende que el golpe efectuado por el portero del Andorra, Jesús Owono, fue con intención de hacer daño o no.
Si la familia del jugador fallecido no estuviese de acuerdo con las conclusiones, puede proceder a presentar una denuncia por supuesta agresión con resultado de muerte que daría pie a una investigación, pero el fiscal jefe subraya que difícilmente pasaría de la calificación de homicidio por imprudencia menos grave.
Explica que se trataría de un homicidio no doloso, similar a lo que ocurriría si como consecuencia de un empujón alguien cae y se rompe la nuca, en un acto en el que no ha habido intención de matar expresamente; esto es, un homicidio por imprudencia.
En un comunicado, la Unión Federal de Policía (UFP) se hace eco de la apertura de una investigación sobre el caso y defiende que "la justicia ordinaria puede y debe pronunciarse". Ahora bien, precisa, solo cabría analizar lo ocurrido como una conducta imprudente, teniendo presente que todo puede ser al final considerado como el resultado de un "lance del juego".
Este sindicato policial detalla que existe un precedente que se remonta a 1988, cuando el jugador español del Anderlecht Juan Lozano denunció ante la justicia belga a otro jugador por conducta violenta en el campo, ya que le ocasionó una lesión de tibia y peroné tras una fuerte entrada. Ante aquella denuncia, añade la UFP, la justicia belga falló en 1992 que se trató de "un simple lance del juego".