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Noticias Cuatro 29 octubre 2026

El duelo tras el accidente ferroviario: “Las víctimas suelen buscar culpables porque esa rabia les protege de la tristeza”

El experto en duelo Carlos Hernández aborda el impacto emocional tras la tragedia ferroviaria en Toledo y alerta sobre cómo el enojo, la crispación y la politización impiden asumir la pérdida
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El experto en duelo Carlos Hernández aborda el impacto emocional tras la tragedia ferroviaria en Toledo y alerta sobre cómo el enojo, la crispación y la politización impiden asumir la pérdida, como muestra su entrevista en 'Noticias Cuatro'.

El impacto desgarrador provocado por el trágico accidente entre un tren AVE y un Iryo en Toledo ha sumido a decenas de familias en un abismo de incertidumbre e irrealidad. Ante una tragedia repentina de tal magnitud, el ‘shock’ inicial no solo desarticula por completo la rutina de los afectados, sino que sume a sus allegados en una angustiosa parálisis donde conviven la esperanza y la desesperanza a la espera de confirmaciones oficiales.

La mente activa inmediatamente mecanismos de defensa para intentar asimilar el golpe.

En el abordaje de este tipo de emergencias, los profesionales sociosanitarios no deben centrarse en dar mensajes de consuelo apresurados ni falsas esperanzas, sino en soportar el dolor y contener la respuesta emocional de las víctimas. Tras la confirmación de la pérdida, la mente activa inmediatamente mecanismos de defensa para intentar asimilar el golpe. “En muertes así necesitamos encontrar culpables. Nos hace movernos en emociones muy cercanas al enfado, a la rabia y a la ira que nos protegen del profundo dolor y la tristeza”, explica Carlos Hernández, experto en duelo, en una entrevista con 'Noticias Cuatro'.

El duelo tras el accidente ferroviario: “Las víctimas suelen buscan culpables porque esa rabia les protege de la tristeza”
El duelo tras el accidente ferroviario: “Las víctimas suelen buscan culpables porque esa rabia les protege de la tristeza”

No obstante, advierte de que, aunque la indignación funcione como un escudo inmediato frente a la desolación, aferrarse a ella obstaculiza el avance hacia la aceptación. A esta vulnerabilidad se suma el riesgo de la sobreexposición mediática a detalles escabrosos y la crispación política que suele rodear a las grandes catástrofes. Cuando la atención social se vuelca en la confrontación y en la búsqueda de responsabilidades partidistas, se alimenta un rencor continuo que desvía a las familias de lo que verdaderamente necesitan: conectar con su duelo.

Para afrontar esta realidad, resulta revelador el planteamiento que Hernández expone al final de su obra ‘Como hojas en otoño’, donde invita a "tener la mochila preparada": mantener las prioridades claras, las heridas afectivas cerradas y los afectos expresados ante la ineludible finitud de la vida.