El dolor se vive de forma muy distinta entre los que han sufrido la tragedia ocurrida en Urda, Toledo. Desde el alivio de los que se han salvado, hasta el shock de los que han perdido a un familiar. Sin embargo, la mayor angustia la viven los que siguen sin noticias de sus seres queridos que viajaban en los trenes, como informan en 'Noticias Cuatro'.
Uno de los casos que ha podido conocer ‘Noticias Cuatro’ es el de Amalia. Esta mujer viajaba en el último vagón de uno de los trenes siniestrados. Ahora, se ha convertido una de las supervivientes que hoy se debate entre el dolor y la incredulidad. "Cómo ha podido pasar esto otra vez con el doble de muertos", se pregunta.
En el vagón 8 del AVE, uno de los más afectados, estaba María, hoy en la UCI del Hospital de Alcázar de San Juan. En la puerta del centro sanitario se encuentra, muy pendiente, su padre. "Estamos contentos”, celebra a pesar de las lesiones que sufre su “pequeña”.
En el centro de atención a los familiares, en Toledo, lo que hay es incertidumbre. Allí están, esperando los hermanos de Pepe, un hombre que también viajaba en el vagón ocho del AVE y del que todavía no tienen noticias.
Los familiares ahora se mueven entre la incertidumbre y la espera hasta que se obtengan los resultados de las pruebas de ADN recogidas en las distintas Comandancias de la Guardia Civil. Así viven hoy más de 60 familias: pegadas al móvil en busca de una buena noticia entre tanta tragedia.
En las últimas horas, la portavoz de la Guardia Civil en Sevilla y Andalucía, Rosa Reina, ha apuntado que la afluencia de familiares de desaparecidos en el grave accidente "ha descendido" en el punto habilitado en la Avenida de la Borbolla para la extracción de muestras de ADN y la denuncia de las desapariciones.
No obstante, la portavoz de la benemérita ha asegurado que mientras continúe acudiendo gente "serán atendidos". "Siguen viniendo familias. Ya menos que ayer, pero siguen viniendo", ha añadido.
Asimismo, ha explicado que se están registrando denuncias de desaparición y los datos posibles sobre las víctimas, como la ficha ante mortem, donde se puede establecer si tenía tatuajes o algún tipo de señas o características particulares.
Además, las muestras de de ADN se recogen a través de un kit FTA, "una especie de algodoncillo que se frota en la parte interior de la mejilla". "De esa manera se establece una tarjeta FTA para introducirla en un sobre, se precinta y, con la cadena de custodia, se traslada diariamente hacia el Servicio de Criminalística de Madrid para poder cotejar con las pruebas dubitadas que tengamos del cadáver o restos"
Las muestras tomadas este pasado miércoles han sido enviadas dirección Madrid a primera hora de la mañana de este jueves, para su cotejo a fin de localizar a estas personas. De momento, este punto ubicado en la Avenida de la Borbolla estará habilitado jueves y viernes en horario de 9,00 horas a 15,00 y de 16,00 a 21,00 horas.