La sombra de la tentación se ha asomado más fuerte que nunca en 'La isla de las tentaciones 11'... pero dejando una huella sin igual. Y es que más que sombra, ha sido tentación con todas las letras: Rubén se ha besado con Nataly en la piscina. Todo ha ocurrido cuando, en plena fiesta de 'Villa Playa', el novio de Gema y la tentadora se han dirigido al susodicho sitio. Lo que está claro es que esto, cuando Gema lo descubra, puede que su relación salte por los aires como nunca.
En un momento de plena intimidad, ambos se han abrazado, poniéndonos en el mejor -o peor- de los escenarios. "Te tengo arrinconada", le ha dicho Rubén a Nataly. "A ver si me aguantas diez segundos con la nariz pegada", ha añadido este, dando pie a un 'juego' que ha desencadenado en la caída de la tentación.
Los dos se han mirado fijamente ante la atenta mirada de los todavía rezagados que quedaban en la fiesta, hasta que finalmente se han besado. La luz de la tentación no ha tardado en sonar en 'Villa Montaña', generando todo tipo de reacciones: "Esto es algo ya", ha dicho Gema, que se encontraba junto con su tentador favorito, Javi.
Mientras tanto, Rubén y Nataly, a lo suyo, dándose besos y más besos, con miradas muy cómplices y derrochando pasión en la piscina de la villa. "No me lo esperaba", ha dicho Nacho.
"Este beso significa que hay algo que no está bien en mi relación. Si estuviera al 100% bien con Gema probablemente no lo habría hecho. Pero ver a una Gema volcada con su soltero creo que es lo que me ha hecho explotar y dar un paso más allá", ha dicho Rubén.
Más adelante, ya al término de la fiesta, Rubén ha sido claro con Nataly: "Vamos, ¿te sabes el camino?", para proceder ambos a ir a su habitación y dormir juntos, protagonizando también un momento que no habían hecho anteriormente. Y, de nuevo, la luz de la tentación ha sonado en 'Villa Montaña'.