La segunda hoguera de las chicas en 'La isla de las tentaciones 11' fue especialmente complicada para Gema, que se derrumbó por completo al descubrir que Rubén se había besado con Nataly. En su tercera hoguera grupal, la sevillana ha vuelto a vivir un momento muy complicado y es que ha visto imágenes de su novio en la cama con su tentadora favorita.
Esas imágenes le han hecho pensar que ha cruzado el último límite que le puso, el de mantener relaciones sexuales. "No puedo verlo", le ha dicho Gema a sus compañeras, que le pedían que no apartase la vista porque consideran que es importante para ella saber qué ha hecho su pareja en la otra villa.
La sevillana no era capaz de seguir mirando a la tablet y le ha explicado a Sandra Barneda y a sus compañeras que comenzaba a encontrarse un tanto mareada: "No me encuentro bien, lo prometo de verdad". La presentadora se ha acercado hasta ella para intentar tranquilizarla. "De amor nadie muere", le ha recordado Paula mientras trataban de serenarla.
Sandra Barneda le ha ofrecido salir a la playa para que pudiera tomar aire y que el doctor la atendiera. "Me sabe tan mal por ella, ha sido la última oportunidad que le daba a su pareja y ver que te fallan de esta manera no es plato de buen gusto para absolutamente nadie", ha comentado Paula, que ha mostrado su empatía con su compañera.
Mara ha añadido que le sorprende que Rubén haya "cambiado" a una "mujer de los pies a la cabeza" por "un rato" que "no vale nada". Paola ha ido un paso más allá y ha confesado que las imágenes de Rubén y la reacción de Gema le han afectado mucho: "Yo ya no voy a poder ser la misma".