Después de convivir como salvajes en ‘Supervivientes All Stars’, Chiqui y María Jesús Ruiz se han medido en una repesca en la que la audiencia ha elegido. Siendo para ellas una noche especialmente complicada, ambas han vivido uno de los momentos más emocionantes del reality al ver las sorpresas de sus hijas unos minutos antes de entrar en la palapa para conocer quién sería la expulsada definitiva.
La primera en entrar ha sido Chiqui y lo ha hecho tranquila a la espera de lo que decidiera el público. “Lo que ellos decidan”, ha contestado a Jorge Javier Vázquez que no ha hecho más comentarios y le ha alentado a ella para que se pusiera los cascos y viera el vídeo que le tenían preparado en la tablet.
Sin apenas tener tiempo de reaccionar, Chiqui se ha emocionado con lo que ha visto, mientras todos los que estaban en el plató han arrancado en aplausos. Tras 35 días incomunicada, la concursante ha podido ver a sus hijas y el mensaje que estas le han dejado. “¡Qué bonitas mis niñas! Las quiero tanto”, ha reconocido entre lágrimas al ver a sus pequeñas bailando y diciéndole lo orgullosas que están de ella.
“Dicen que su abuelo está bien y ya está, con eso yo estoy bien también. Si me voy hoy, me voy feliz”, ha confesado Chiqui. En un momento tan emotivo en el que la de Cartagena no ha podido evitar romper a llorar, Jorge Javier Vázquez le ha hecho una pregunta: “¿Cómo se quiere a un hijo?”. A lo que la de Cartagena ha respondido contundente: “Lo más grande del mundo, Jorge, yo daría mi vida por ellas. Si mañana le falta el corazón a mi hija, yo se lo doy a cualquiera de las dos”.
Tras este momento tan emotivo ha llegado a continuación el siguiente. María Jesús Ruiz descubría también el vídeo de la tablet. Sin poder contener las lágrimas, a la andaluza le ha costado separarse y ha pedido a Jorge Javier Vázquez un nuevo visionado que no ha podido ser.
“¡Ay, Dios mío, ¡mi vida! Mi niña bonita, de mi corazón y de mi alma. Mis niñas de mis entrañas”, ha logrado decir muy emocionada cuando Jorge Javier le ha preguntado a quién ha visto. La modelo ha terminado besando la tablet y dedicando unas palabras de cariño al programa al reconocer que esto ha sido para ella muy especial y en un momento duro.
“No tengo vida para agradecer hoy este vídeo. No tengo vida para agradecer esto, de verdad. No tengo vida”, ha expresado totalmente rota, pero muy feliz por haber visto a sus hijas en una situación complicada para ella.
Sin tiempo para reponerse de esta emotiva sorpresa, María Jesús Ruiz se ha unido a sus compañeros en la palapa y ella y Chiqui se han enfrentado a la decisión de la audiencia sobre quién vuelve a ser de nuevo concursante oficial y se une al grupo, que ya está unificado.
Antes de conocer el resultado y felices por los mensajes de sus hijas, las dos concursantes se han abrazado y han dejado claro que después de este regalo ya su concurso está hecho. Con complicidad se han contado lo que han visto y han hecho frente a la decisión de la repesca y de la expulsada definitiva.