Para Fran González “es un regalo” estar en 'Rueda la letra' y viene dispuesto a demostrar que su calma y capacidad para conocer palabras imposibles se ha multiplicado con el tiempo. El asturiano está ilusionado con esta aventura y advierte a la audiencia que en esta nueva etapa van a poder ver facetas suyas completamente desconocidas. “Estad atentos”, ha sido su consejo con el que promete no defraudar.
El que demostró en el pasado que era un estudiante incansable y que por querer saberlo todo tenía que hacer jornadas titánicas de estudio, se ha seguido formando y ha ampliado su propia base de datos que él mismo creó a partir de vocabulario y términos poco habituales. Un método que le ha dado grandes satisfacciones y que es parte de su estrategia.
Él no se ha limitado a estudiar de una manera tradicional hincando codos. Fran González ha creado su propio sistema para prepararse para los concursos, una forma de asimilar conocimientos que le permite sacar el máximo partido a sus jornadas de memorizar. Su consulta y apunte de palabras imposibles de todos los concursos le ha hecho tener su propio diccionario a base de consultas en la RAE y de hacer sus propias fichas e índices etimológicos.
Su pasión por aprender le ha hecho cursar la carrera de Biología, tres años de Química y, ahora, estudia Filosofía a distancia. En su caso, el saber más es su principal dedicación, pero aún así es capaz de estirar todavía más el tiempo porque Fran González tiene una empresa dedicada a productos LED e instalaciones eléctricas donde trabaja como gerente.
El concursante de ‘Rueda la letra’ y rival de Lilit Manukyan es un hombre afable que despierta cariño allá donde va, aunque eso no le libró de sentirse apartado en un momento de su vida y terminar pidiendo ayuda a un especialista. Fran González no tuvo una infancia fácil. “No lo pasé lo que se dice bien, tuve problemas. Fue 'bullying', pero en mi época esa palabra ni existía”, confesó en ‘Viva la vida’ a Emma García en una entrevista.
Su familia fue siempre su mayor refugio y la que le animó a que siguiese el camino del estudio. “Prefería quedarme leyendo mientras a lo mejor otros jugaban al fútbol”, contó de cómo empezó su gran afición y su manera de sentirse más acompañado cuando se sintió más solo.
De aquella época desarrolló una gran resiliencia y el ser “un poquito camaleónico”, lo que a su juicio es la mejor estrategia a la hora de competir en un concurso y la única arma que él dice usar cuando está jugando.
El estudio es su vocación, pero además de seguir ampliando su base de datos de vocabulario, Fran González reconoce que la otra forma que tiene de aprender es viajando. El ir a Japón era una meta que se ponía y ahora ya la ha extendido a poder conocer cada rincón de Centroeuropa. Para el asturiano, el conocer nuevos lugares supone nuevas formas de entender el mundo y de alimentar su curiosidad. Tantos como inquietudes tiene. “Cuantos más siempre, mejor”.
Y, aunque su objetivo es llegar lo más lejos posible en ‘Rueda la letra’ y lograr una buena suma de dinero, lo que más desea y ha dicho en otras ocasiones es poder fundar un laboratorio para tratar de desarrollar fármacos contra enfermedades como el cáncer, la malaria o el dengue y el dar también oportunidades a jóvenes que quieren formarse y que como él disfrutan tanto del estudio.