Manu, de Málaga, ha vivido una de esas jugadas de ‘¡Allá tú!’ en las que cuesta tanto seguir como parar. Entre los ánimos de sus compañeros, las dudas y unas ofertas cada vez más tentadoras, el concursante ha terminado aceptando 28.555 euros. Un premio para celebrar por todo lo alto, aunque todavía quedaba una pregunta por responder: ¿cuánto dinero tenía en su caja?
Antes de llegar a ese desenlace, Manu ha tenido que pasar por la trituradora dos cantidades nada despreciables. Y, por su cabeza, también ha pasado la imagen de sus padres viendo desde casa cómo su hijo rechazaba miles de euros.
La primera decisión del vídeo ya daba una buena muestra de sus ganas de jugar. Con 6.805 euros sobre la mesa, Manu ha preferido confiar en las posibilidades del panel: “No porque no me gusta la oferta, sino que todavía queda mucho. Y se puede mejorar”.
Dicho y hecho. El dinero ha acabado triturado y la partida ha continuado entre muestras de cariño, bromas y piropos. Especialmente divertidos han sido los comentarios sobre el atractivo de Manu y su hermano, con Pili confirmando que en esa familia había motivos para repartir cumplidos.
También ha habido tiempo para repasar los recuerdos que acompañaban al malagueño: fotografías familiares, imágenes de sus gatos Limón y Tintín y de su perrita Nora, pulseras y detalles de sus compañeros. Todo un pequeño arsenal sentimental para enfrentarse a la banquera.
La siguiente llamada ha elevado la oferta a 13.405 euros. Ahí las dudas ya eran palabras mayores. Mientras algunos compañeros veían margen para mejorar, otros le aconsejaban asegurar el premio. Manu sabía que ver crecer las cifras tenía un peligro: “Te animas”.
Y entonces se ha acordado de quienes estarían sufriendo al otro lado de la pantalla: “Yo me estoy imaginando a mi madre en la casa atacada”. La broma de que quizá hubiese apagado la televisión ha encontrado una rápida respuesta: “Si no la ha roto, la ha apagado”.
Aun así, ha vuelto a arriesgar: “Espero no arrepentirme. Pero voy a triturar”.
La nueva ronda ha mantenido la emoción y ha dejado despedidas cariñosas como la de Nayara, que le ha asegurado que se llevaba un amigo del programa. Mientras tanto, la expectativa de una buena oferta iba creciendo en el plató.
Y la llamada no ha decepcionado. La banquera ha puesto sobre la mesa 28.555 euros, más del doble de la cantidad anterior. El “¡qué barbaridad!” ha resumido la impresión del momento.
Para continuar, Manu debía abrir otras dos cajas. Pero esta vez no ha necesitado estirar demasiado el suspense: “Me planto, pero ya me planto”. El malagueño había encontrado la cifra con la que quería marcharse.
Con el premio asegurado, quedaba comprobar qué habría ocurrido de haber seguido. Las aperturas posteriores han revelado que la siguiente oferta habría subido considerablemente: según ha explicado el presentador, habría estado cerca del doble.
La simulación ha terminado dejando dos cantidades posibles: 50 céntimos y 50.000 euros. Y la caja de Manu contenía los 50.000.
Ese último giro ha puesto el inevitable “¿y si…?” a la despedida. Pero la decisión ya estaba tomada: Manu se ha llevado 28.555 euros, el cariño de sus compañeros y unos cuantos planes pendientes para celebrar su paso por ‘¡Allá tú!’.