Óscar Puente será sustituido por Carlos Cuerpo al frente del Ministerio de Transportes tras anunciar anoche su dimisión. Lo hizo en su última intervención ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, –ante la cual comparecía tras el accidente ferroviario de Urda–, y cuando ya no se esperaba un giro como el que protagonizó, como informa Noticias Cuatro.
Comunicando esa decisión a las 21:07 horas, ya entrada la noche, el ya exministro desató entonces una tromba de reacciones, incluida la comparecencia de Pedro Sánchez esta mañana para anunciar su relevo y agradecerle su decisión: "Puente ha dado la cara, ha dado explicaciones. También ha aportado soluciones a una sociedad que las exigía y que también las merecía, y después ha dado un paso a un lado. Lo ha hecho para demostrar, en primer lugar, a las víctimas, el enorme respeto que la sociedad, y por supuesto su Gobierno, siente por ellas. Y para demostrar que no todos los servidores públicos somos iguales", ha dicho el presidente del Ejecutivo, señalando así que dimite así por “empatía con las víctimas, coherencia y dignidad política”.
El líder socialista, supuestamente, conoció la decisión de la dimisión apenas unos minutos antes de que lo verbalizara en el Congreso, pero para la oposición solo es un cálculo político, por lo que no dudan en señalar al propio Sánchez: “Le dimitiremos en las urnas”, han señalado desde el PP, mientras desde VOX Santiago Abascal le ha acusado de “esconderse detrás de sus esbirros”.
Con todo, ese momento para anunciar su adiós, –justo al final de la comparecencia de anoche, y sacando los papeles que tenía preparados en una carpeta roja que no había abierto hasta entonces–, cogió a muchos por sorpresa.
“Un ministro de transportes no puede continuar con dos accidentes de esa gravedad en menos de un año”, pronunció en ese momento, en el que añadió: “No solo renuncio a mi cargo como ministro de Transportes, sino que también renuncio a formar parte de las listas electorales el 29 de noviembre”.
Además, Óscar Puente aseguró que tomó la decisión el día del accidente ferroviario de Urda, el pasado 28 de octubre, y que solo lo sabía su familia.
“Esto es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas", recalcó, mientras en el momento en que dedicaba sus agradecimientos durante esta etapa se le secó la garganta y se le quebró la voz al hablar de su familia: “Por supuesto, en primer lugar, a mis padres, mi hermana, –a la que también pretenden hacer la viva imposible–, a mi mujer, a mis hijas y al pequeño, que hace unos meses empezó a dar sus primeros pasos. Todos se llevan siempre la peor parte”, aseveró.
De igual modo, a los militantes socialistas se refirió como “la gente más humilde, más grande y más generosa” que ha conocido, al tiempo en que se dirigió también a Pedro Sánchez, dándole gracias “por su confianza sin límite”.
“Sé que este será un momento triste para él”, dijo, animando “a todos los progresistas de este país” a “ayudarle”. “Se lo merece”, recalcó, subrayando al mismo tiempo: “No es cierto que todos los políticos seamos iguales”.
Tras su intervención, los suyos le dedicaron inmediatamente aplausos, si bien fue Gabriel Rufián, portavoz de ERC, el primero en acercarse a él para decirle al oído: “Has sido un gran ministro”.
Después de esa escena, el ya exministro abrazó uno a uno a todos los diputados socialistas, confesando en los pasillos, ante las preguntas de los periodistas, que informó a Pedro Sánchez de su marcha solo hacía “unos minutos”.
Al respecto, antes de su anuncio, llamó la atención la imagen en la sala del propio Óscar Puente mirando su teléfono móvil a las 21:03. Después, abrió la citada carpeta roja y comunicó la dimisión.