El dilema de muchos padres cuando sus hijos comienzan a hacerse mayores es, a qué edad deben darles su primer teléfono y con qué límites. Muchos son los que piensan que la tecnología es un buen acompañante de los niños, especialmente en su etapa de desarrollo ya que les permite aprender cosas de la tecnología que nos rodea. Noticias Cuatro reabre este debate con un grupo de padres.
Sin embargo, otros piensan que la tecnología puede ser un atraso al desarrollo de su conocimiento y sobre todo, para su imaginación y curiosidad por los aspectos que les rodean. Cada familia es diferente y la manera de criar a sus hijos también, por lo que cada padre o madre es consecuente de a qué edad tendrá que dejar a su hijo la libertad de tener su propio teléfono móvil.
La Unión Europea hace unos meses que decidió tomar cartas en el asunto y anunció que comenzará a regular el acceso de los adolescentes a las redes sociales, entre otras cosas para que los datos del tiempo de que pasan los niños con el móvil mejoren. Y es que siete de cada diez menores de 8 a 16 años pasan más de tres horas al día delante de una pantalla.
Sin embargo, este grupo de padres llamados 'adolescencia libre de móviles' defienden que los niños deben criarse hasta los 16 años sin teléfono móvil. Este grupo surgió en un parque y saben que la unión hace la fuerza porque la presión puede llegar a ser inaguantable, como dice una de ellas: "Mi hijo dice 'es que yo soy un pringado' porque no lo tengo y el resto si".
Otros confiesan que no han sabido ver el momento en el que tenían que decidir si sus hijos tendrían móviles con tan solo 12 años o era demasiado pronto, pero de repente "ha sido empezar septiembre y han florecido los móviles". El motivo de que uno quiera móvil es que el otro lo tenga, según cuentan en este grupo porque "aunque sólo tenga uno, ejerce presión hacia el resto por comparación2.
Es una presión "brutal" que ejerce el niño o el grupo de ellos que tienen móviles sobre el que no, porque pueden comunicarse de una manera, que él no. "Ahora mismo se está normalizando que un niño por el hecho de entrar en el instituto tenga un smartphone", pero este grupo de padres recuerdan que "los pediatras recomiendan los 16 años" como edad para que los niños empiecen a tener sus primeros móviles.
Hasta entonces, defienden que "no deberían tener acceso ni a un teléfono con conexión a Internet ni a redes sociales". "Por eso nace el pacto de familias uniéndonos, para reducir automáticamente esa presión social". Lo que intentan entre todos ellos no es unir a los niños, sino unir a los padres para que ningún adolescente pueda sentirse de menos por el hecho de no tener teléfono.
Y para ello hacen un llamamiento al Gobierno: "Lo que necesitamos es que las autoridades ya digan, señores, esto tiene que parar". Los temas que más les preocupa en relación al teléfono móvil suelen ser lo que más problemas generan en los niños: la pornografía o el acoso, entre otros. La pornografía actual es violencia contra la mujer.
A este movimiento también se están uniendo docentes que identifican el problema de los móviles, tal y como cuenta Belén, cuya directora de sus hijos les llamó diciéndole que "los problemas de convivencia entre los niños llegaban a partir de las cinco de la tarde".