Trágico suceso en la localidad guipuzcoana de Hondarribia. La Policía ha abatido a un hombre que se paseaba por la calle con un cuchillo y que trató de agredir a varios agentes, como informa Estibaliz Galdós en ‘Noticias Cuatro’.
En las imágenes a las que ha tenido acceso ‘Noticias Cuatro’ se puede ver a los agentes intentando reanimar al hombre al que acababan de disparar tres veces. Tras varios intentos, los policías se dan cuenta que no hay nada que hacer por salvarle la vida.
El fallecido es un hombre de 46 años que se encontraba en situación de vulnerabilidad y que padecía problemas mentales. Según informan los propios agentes de Policía, el hombre que ha fallecido había sido detenido hasta en 12 ocasiones.
"Es un hombre multirreincidente y muy conocido en Hondarribia. Ha sido detenido y puesto en libertad de forma consecutiva entendemos que los jueces tienen que ser mucho más pulcros en sus decisiones", denuncian desde la Ertzaintza.
El lunes 28 de septiembre, el hombre que finalmente fue abatido entró por la tarde descalzo en un bar y amenazó con un cuchillo a varias personas en la localidad guipuzcoana.
En el momento de la intervención policial, uno de los agentes se dirigió a los testigos y les pidió que evacuaran la zona: “Todo el mundo para atrás”. Con estas palabras, el policía intenta dispersar a los vecinos, entre ellos varios niños y personas mayores, que se encuentran en la calle y que son testigos del suceso.
Justo en ese momento, los vecinos sacan sus móviles para grabar, mientras discrepan sobre el tamaño del cuchillo que tiene el agresor en sus manos. "Es un 'Rambo'", se escucha a uno de los testigos que está en la zona de la localidad guipuzcoana.
Al final, según la versión policial, el hombre nacido en Senegal intentó acuchillar a una agente de la Ertzaintza. Fue entonces cuando uno de los policías municipales abrió fuego.
"Judicialmente fue un fracaso, policialmente fue un fracaso", reflexionan las autoridades tras haber abatido a este hombre con problemas mentales. Un ‘fracaso’ que se podría haber evitado, aseguran los sindicatos policiales, si los agentes dispusieran de armas intermedias como gases irritantes o pistolas táser.
Por su parte, el Ayuntamiento de la localidad gipúzcoana de Hondarribia ha apelado a la "reflexión" tras la muerte de este hombre.
El Consistorio ha hecho pública una declaración institucional para trasladar su "profundo pesar y dolor" por el fallecimiento de esta persona y mostrar su "condolencias y solidaridad a sus familiares, amistades y allegados, así como a todas las personas afectadas por este doloroso suceso".
A juicio de la Corporación municipal "este fallecimiento exige una profunda reflexión por parte de todos". "Cuando una persona que se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad pierde la vida en circunstancias como estas, debemos reflexionar, como sociedad y como institución, sobre si hemos proporcionado a esa persona la ayuda y la atención que necesitaba, y sobre si los recursos, mecanismos de coordinación y sistemas de atención de los que disponemos para hacer frente a situaciones complejas han sido suficientes", se añade en el texto.