Tras haber firmado algunos de los éxitos audiovisuales más relevantes de la temporada reciente como ‘Casa en llamas’, ‘Querer’ y ‘La virgen roja’, el guionista Eduard Sola da el salto al panorama editorial con ‘El nido’, su primera novela.
En este debut literario, Sola traslada su mirada sobre los vínculos familiares a la historia de Sara, una ornitóloga de cincuenta años que regresa a la antigua residencia estival de su familia en el delta del Ebro para enfrentar el dolor no cicatrizado por la trágica pérdida de uno de sus hijos ocurrida más de una década atrás. Con esta obra, el autor abre una nueva faceta narrativa que combina el drama psicológico, matices de thriller y una reflexión profunda sobre la imperfección humana.
A diferencia de la escritura de guiones -donde Sola señala que cerca del sesenta por ciento de su jornada transcurre en debates y negociaciones con directores, productores y plataformas-, la concepción de una novela supuso un proceso mucho más solitario y expuesto.
En una entrevista con Noticias Cuatro, el escritor reconoce haber sentido “inseguridad” y haber sufrido de forma notable durante la redacción al enfrentarse directamente al lector, sin contar con la “trinchera” defensiva que ofrecen el rodaje o el montaje posterior en el cine.
El hilo conductor constante en la obra de Eduard Sola -visible en personajes como Montse en ‘Casa en llamas’, Miren en ‘Querer’ o Aurora en ‘La virgen roja’, y que culmina ahora en Sara dentro de ‘El nido’- es la voluntad de desmantelar la idealización del rol materno.
Para el autor, homenajear a las madres exige alejarse de la exigencia de una perfección irreal e infalible, entendiendo que se trata de personas sujetas a errores, contradicciones y sombras. “Una madre es una persona que acierta y se equivoca, no un ser mitológico”, explica.
En ‘El nido’, esta postura se extiende decididamente a la esfera afectiva y erótica, reivindicando el derecho de las mujeres y madres a conservar y ejercer su propia dimensión sexual, un aspecto que históricamente se les ha negado o invisibilizado.
La prolífica labor de Sola le ha valido galardones entre los que figuran el Premio Goya, el Premio Feroz, el Premio Alma, los Premios Gaudí y el Premio Ojo Crítico de RNE. Más allá de sus logros profesionales, el escritor ha reivindicado de manera persistente la visibilización del oficio del guionista y la importancia de mantener una conciencia social activa, destacando sus orígenes humildes y defendiendo el papel de la educación pública en la cohesión social.