Los actos por el 12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional, han estado marcados un año más por una retahíla de momentos, gestos y anécdotas que no han pasado desapercibidas para nadie en un clima marcado en España por las elecciones del próximo 29 de noviembre, la situación de Ceuta y las crisis de la vivienda. Estas últimas, de hecho, han estado también muy presentes, –y en paralelo–, en las calles, donde se han vivido incluso momentos de tensión en la Puerta del Sol al confluir participantes de estos festejos con los acampados en el corazón de Madrid.
Escenificando también la división y crispación en lo político, nuevamente el presidente Pedro Sánchez ha sido recibido por distintos grupos concentrados en el lugar entre abucheos e insultos, mientras también se han escuchado proclamas al grito de “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, como informa Noticias Cuatro.
En ese clima, sin ser ajeno a la situación actual del país y el terremoto político, arrancaban los principales actos del esperado desfile militar, que ya desde el primer momento ha dejado algunas anécdotas, como la del percance de la princesa Leonor con el Toisón de Oro, una condecoración de una de las órdenes de caballería más antiguas de Europa, fundada en 1429, cuando se le ha caído al suelo.
El rey Felipe VI, que ha estado con la familia al completo, con Letizia y Sofía también presentes, se dio cuenta y rápidamente le señalaba a Leonor dónde había caído la ilustre pieza, que era rápidamente recogida por la princesa de Asturias.
Tras cruzar miradas, la heredera se colocaba el Toisón y después de los saludos protocolarios, subían todos a la tribuna, tras lo cual llegarían los honores militares, con los reyes pasando revista a las tropas.
En total, 4.380 integrantes de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras instituciones públicas de carácter civil han participado con uniformidad de gala en la parada militar. Además, lo han hecho en un día soleado, tras varios años consecutivos en los que la lluvia y el viento afectó al desfile aéreo y el salto en paracaídas.
Por la parte del Gobierno, hoy han acudido todos los ministros, salvo cuatro: el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, la de Juventud e Infancia, Sira Rego, la de Sanidad, Mónica García, y el titular de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Bustinduy.
Junto al Ejecutivo han estado presentes otras autoridades militares, entre las que destaca el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), almirante general Teodoro Esteban López Calderón.
Además, en las tribunas también se han podido ver a todos los presidentes autonómicos, salvo a la dirigente navarra, María Chivite, al lehendakari Imanol Pradales, cuya baja en los actos del 12 de octubre es habitual; y el presidente andaluz, Juanma Moreno, que se encuentra en Bruselas para participar en el pleno Comité de las Regiones (CdR).
Más allá, han acudido al desfile dirigentes políticos, como el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, o la portavoz socialista, Montse Mínguez, y representantes institucionales como los presidentes del Congreso y el Senado, Francina Armengol y Pedro Rollán, respectivamente; la presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló; la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, entre otros.
Por otro lado, una de las ausencias reseñables es la del líder de Vox, Santiago Abascal, quien ya declinó acudir a la tribuna de las autoridades en 2025. Esta vez, Abascal ha optado por celebrar el Día de la Hispanidad visitando Ceuta, donde participará en la ofrenda floral en homenaje a los caídos.
Tras pasar revista a las tropas era el momento de poner la mirada en el cielo para uno de los momentos más esperados: el salto paracaidista.
A cargo de esta labor han estado los experimentados miembros de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA), el sargento 1º Pablo García Matanza –portador de la bandera, de 24 metros cuadrados y 15 kilos de peso– y el cabo 1º José Antonio Lago Rubio –que ha ejercido como guía–.
Tras una ejecución impecable, llegaba el momento de realizar el homenaje a los caídos, con el rey Felipe y la princesa Leonor depositando una corona de flores junto a la bandera.
Tras ello, la formación aérea Mirlo y otras aeronaves han sobrevolado el cielo de Madrid: 34 cazas y aviones escuela, 16 aviones de transporte y 32 helicópteros. Los Eurofigthers han pintado el cielo con los colores de España.
Por tierra, 144 vehículos, 39 motocicletas, 286 caballos y cinco perros, perfectamente cuadrados en sus vehículos. También la cabra, Babieca, que no se ha perdido un desfile que ha terminado sin sobresaltos, con la caballería y sus cañones.