Los glaciares retroceden a marchas aceleradas en todo el mundo, pero en los Alpes la situación es especialmente grave ya que en sólo cinco años han perdido el 20% de su hielo. Este verano, el más cálido de la historia en Europa, ha sido devastador ya que 30 glaciares pequeños han desaparecido por completo, como explican en 'Noticias Cuatro'.
La magnitud del deshielo ha sorprendido incluso a los especialistas que llevan décadas estudiando su evolución. Las mediciones del hielo glaciar se realizan desde hace aproximadamente un siglo y permiten comprobar cómo el aumento de las temperaturas está transformando el paisaje alpino. Matthias Huss, investigador y glaciólogo, ha comprobado sobre el terreno los efectos de las altas temperaturas de este verano, como recogen ‘Noticias Cuatro’.
Una de las pruebas más evidentes es una baliza de cuatro metros instalada a finales de julio. En el momento de colocarla, el hielo cubría prácticamente toda su longitud. Sin embargo, semanas después, una parte considerable del instrumento ha quedado al descubierto. “Solo en agosto y septiembre hemos perdido tres metros de hielo” denuncia el glaciólogo mientras se muestra sorprendido por la rapidez con la que se ha producido el retroceso.
Los datos reflejan una pérdida especialmente intensa durante los meses de mayor calor y evidencian las dificultades que afrontan los glaciares de menor tamaño para resistir estas condiciones.
Los glaciares en Suiza también han perdido en el último año un 5,5 % de su volumen de hielo, en una de las mayores pérdidas jamás registradas, después de un invierno con muy poca nieve y sucesivas olas de calor intenso en la primavera y el verano, según las entidades científicas que siguen el estado de los glaciares a largo plazo.
Esta situación extrema llevó la cota de cero grados por encima de los 4.000 metros durante un número récord de días (76), de acuerdo a los datos comunicados por la Comisión Suiza para la Observación de la Criosfera de la Academia Suiza de Ciencias Naturales (SCNAT) y la red de medición GLAMOS.
Solo este año el grosor medio de hielo en ciertos glaciares disminuyó entre 2,5 y 4 metros y llegó a unos 10 metros en determinadas lenguas, con una pérdida acumulada de casi el 20 % del volumen glaciar suizo desde 2021.
Las mediciones realizadas en septiembre en 23 glaciares de los Alpes suizos muestran que el año hidrológico 2025/26 registró un balance de masa de -2,9 metros de equivalente en agua, el segundo peor resultado de la serie histórica, solo por detrás del excepcional 2022, aunque en algunos glaciares sí hubo pérdidas récord.
Los científicos han apuntado a una “combinación de factores especialmente desfavorable”, empezando por un invierno 2025/26 que estuvo entre los diez menos nevados desde el inicio de las mediciones, mientras que entre mayo y septiembre todos los meses estuvieron marcados por la sequía y al menos una ola de calor.
La nieve que protege el hielo durante el verano desapareció parcialmente ya en junio, mientras que en septiembre apenas quedaba nieve incluso a 3.500 metros de altitud, según los datos expuestos.
Los datos y observaciones de este verano también muestran que el retroceso no afecta únicamente al volumen de hielo, sino que también se ha producido la desaparición de pequeños glaciares y la desintegración de algunas lenguas.
Entre ellos figuran el Bella Tola, en el cantón de Valais, y el Griessfiren/Plattalvafirn, en Glaris, cuya desaparición completa ha sido documentada mediante fotografías. No obstante, todavía no existe una cifra definitiva del número de glaciares que han desaparecido en 2026.
Entre 1973 y 2016 desaparecieron más de 1.000 glaciares suizos y alrededor de un centenar más lo hicieron entre 2016 y 2023.