Pedro Sánchez ha adelantado las elecciones generales. Junts ha sido la muleta del presidente durante su mandato y, también, la piedra en el camino en esos cuatro años de legislatura convulsa que se pueden resumir en algunas frases. Termina una legislatura insólita, sin un solo presupuesto aprobado, con un congreso ideológicamente de derechas, un Gobierno de izquierda y con “una economía que va como un tiro”, pero donde la gente no puede comprar un piso, como informa ‘Noticias Cuatro’.
Nadie esperaba en junio de 2023 que el presidente del Gobierno adelantase los comicios y que, durante toda esta legislatura, tuviese que contar constantemente con el apoyo de Carles Puigdemont. Sin embargo, su rival, Alberto Núñez Feijóo, ya vaticinó cómo se desarrollaría la legislatura asegurando que él no era presidente porque “no se vendía, ni vendía a los españoles”.
Pero Pedro Sánchez sí que quiso y ofreció a Puigdemont la amnistía que había negado en vísperas electorales. El argumento que utilizaba es que hay que “hacer de la necesidad virtud”.
La amnistía se convirtió en lo más parecido a un pecado original y al motor de esta legislatura. La decisión de Sánchez provocó una movilización conjunta en la derecha. El presidente ha recibido tres años de insultos y de movilizaciones en Ferraz en la que pedían su dimisión y en la que se proferían insultos en manifestaciones y en verbenas.
Tras aprobar la amnistía, comenzaban a brotar los casos judiciales sobre Ábalos, Koldo, Santos Cerdán, su mujer Begoña Gómez, su hermano o el mismísimo José Luis Rodríguez Zapatero. Pedro Sánchez lo ha denominado como “una máquina de fango”.
Las joyas de Zapatero han sido devastadoras para el ánimo de la izquierda. Tras este escándalo llegaba la crisis migratoria en Ceuta tras la entrada masiva de miles de migrantes desde la frontera con Marruecos.
Termina una legislatura inédita con Sánchez como icono de la resistencia frente a Donald Trump y Benjamin Netanyahu, pero sin ser capaz de aprobar unos Presupuestos en tres años, con un Congreso ideológicamente de derechas y con un Gobierno de izquierdas.
Por eso, nada más hacerse público el adelanto de elecciones, Génova ha reaccionado inmediatamente. Alberto Núñez Feijoó, ya en clave electoral, ha dado un discurso triunfalista en el que ha prometido una reconstrucción nacional.
En una declaración institucional en la sede del PP, sin admitir preguntas, Feijóo ha indicado que el próximo día 29 de noviembre se elige entre "decadencia o cambio", entre "mentira o cambio", "incompetencia o cambio" y entre "corrupción o cambio".
Además, el adelanto electoral ha pillado a la izquierda del PSOE sin líderes claros. Las formaciones tienen poco tiempo para buscarlos porque las candidaturas se tienen que presentar en menos de tres semanas.
Para estas elecciones Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y Catalunya en Comú han planteado el llamado Frente Abierto. Por su parte, Podemos quiere sumarse, pero antes exige unas primarias abiertas para elegir al líder de esta nueva coalición.