El delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel falleció este martes a los 30 años después de sufrir un fuerte impacto en el duelo de LaLiga Hypermotion que enfrentaba al conjunto insular y al FC Andorra, uniéndose a una fatídica lista de jugadores que también perdieron la vida sobre el césped o por una acción ocurrida durante un partido. Noticias Cuatro explica el motivo del fallecimiento del jugador.
El fatídico desenlace se produjo después de que el portero del Andorra Jesús Owono impactara de forma violenta contra el delantero madrileño. El golpe le provocó la pérdida de conocimiento y convulsiones sobre el terreno de juego, requiriendo la práctica inmediata de maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) por parte de las asistencias sanitarias presentes en el estadio.
El jugador logró recuperar el pulso y la respiración autónoma antes de ser introducido en la ambulancia con soporte vital para su traslado al centro hospitalario. Después, el club insular informó del ingreso de urgencia de De Miguel en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria tras sufrir una parada cardiorrespiratoria provocada por el fuerte golpe. Y, de madrugada, el Tenerife avanzó que su estado de salud empeoró neurológicamente, antes de su muerte.
La ‘conmotio cordis’ es un episodio extremadamente raro que se causa por un golpe seco en el pecho y que además provoca alteraciones en el ritmo del corazón. El ataque puede producir que el jugador se levante o se mueva como sin nada, pero pasados cinco segundos, pierde el conocimiento y entra en parada cardiorrespiratoria.
Otros expertos aseguran que el momento del impacto es la clave, porque para que ocurra una conmoción cardiaca el impacto debe pasar en un momento concreto del latido cardiaco, es decir, cuando el corazón está más vulnerable debido a una alteración eléctrica. Si el impacto se produce en este momento, el corazón puede llegar a un ritmo peligroso y provocar una posterior parada cardiorrespiratoria.
Esta lesión la explica María José Doce, Médica de Urgencias CHUAC, confirmando que es “la mala suerte que durante el ciclo cardiaco de cuando se contrae la aurícula y después el ventrículo, es decir, cuando se esta trasmitiendo ese impulso eléctrico del corazón, ese golpe altera el sistema de conducción y desencadena esa arritmia ventricular que es mortal”.
En el mundo del fútbol no es la primera vez que se ve a un jugador dar o recibir este tipo de golpes y se quedaron en meros “traumatismos en el corazón o en el pulmón” que también pueden acabar en una parada cardiorrespiratoria como la que sufrió el jugador del equipo canario en pleno campo de fútbol.
Uno de los pasos fundamentales para evitar una tragedia como la que ha ocurrido en el mundo del fútbol hace unos días, es “hacer las maniobras de reanimación porque antes se consigue que el corazón envíe sangre al cerebro y no se provoquen daños cerebrales”, porque “si se prolonga más en el tiempo la falta de oxígeno hacia nuestro cerebro, el funcionamiento de este órgano deja de ser óptimo en muy pocos minutos”.