Christa Pike, la mujer condenada a muerte por asesinato en primer grado de una compañera de clase en 1996 , ha sido hospitalizada tras recibir dos inyecciones letales, según ha informado su equipo legal, que ha criticado la actuación de las autoridades durante la ejecución, a la que dio luz verde horas antes el Tribunal Supremo al anular una suspensión temporal de la misma para revisar el análisis judicial de los abusos que habría sufrido en la infancia. Noticias Cuatro recoge las últimas novedades sobre su caso.
Las autoridades han remarcado que, aunque saben que "Christa está recibiendo tratamiento en un hospital cercano", no se les ha informado acerca de su estado. Tras ello, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, y nueve expertos independientes del organismo han instado este jueves a las autoridades del estado estadounidense de Tennessee a no llevar a cabo un nuevo intento de ejecución contra Christa Pike, cuyo caso ha reabierto el debate sobre las garantías judiciales y el trato a las personas condenadas a muerte.
Esta situación ha provocado un incremento de las peticiones para que su pena sea conmutada, a las que se ha sumado el organismo de Naciones Unidas. Turk ha advertido de que la prolongación del sufrimiento provocado por los sucesivos intentos fallidos constituye una cuestión especialmente grave desde la perspectiva de los derechos humanos.
Desde Naciones Unidas han señalado también que persisten los interrogantes relacionados con el derecho de Pike a un juicio justo. Según Turk, estas cuestiones pendientes añaden motivos de preocupación ante la posibilidad de que las autoridades vuelvan a tratar de llevar a término la sentencia.
Por su parte, Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades de Tennessee este viernes conmutar la pena de muerte de Christa Pike tras ser hospitalizada por recibir dos inyecciones letales, asegurando que es una "muestra de extrema crueldad" y "castigo cruel e inhumano" y exigiendo la "abolición de la pena de muerte en Estados Unidos y el resto del mundo".
El subdirector de investigación de Amnistía Internacional de Estados Unidos, Justin Mazzola, ha afirmado en un comunicado de prensa que el gobernador de Tennessee, Bill Lee, "no ha querido" parar la ejecución y ha criticado la actuación de las autoridades que se apresuraron a llevarla a cabo, después de que el Tribunal Supremo anulara la suspensión temporal para revisar los abusos que habría sufrido Pike en la infancia.
Según recoge el comunicado de la organización no gubernamental, esta es la segunda vez en menos de cinco meses que Tennessee ha llevado a cabo una ejecución de manera fallida, Tony Carruthers vivió una situación similar en mayo, cuando el personal médico no logró establecer un acceso intravenoso durante más de una hora.
Así, Tennessee lleva un "largo historial de ejecuciones malogradas" que ejemplifica por qué la pena de muerte debe "abolirse de inmediato", ha denunciado la ONG. El sistema de la pena de muerte está "irremediablemente roto" y ningún Gobierno debería tener la "facultad de aplicarla", ha asegurado Amnistía.
El comunicado concluye exigiendo una "moratoria indefinida para todas las ejecuciones", alegando que no es "suficiente" la decisión del Gobernador Lee de suspender las ejecuciones "durante unos meses". El propio Lee ha ordenado una revisión exhaustiva por parte de terceros para determinar que sucedió y ha anunciado que el paro de la otra ejecución de este año, mientras se realizan las pesquisas en torno a estos procedimientos.