Telegram ha cerrado un segundo grupo de 'Blocus' (BLOCUS-BCN2) este martes en el que había más de 2.000 miembros y en el que se incitaba a una nueva oleada de protestas violentas y altercados este sábado 31 de octubre en Barcelona. Noticias Cuatro ha hablado con varios jóvenes que estaban en ese tipo de grupos para analizar cómo recluta la red a los menores.
"Vamos a por la Apple, a por Versace". Es uno de los mensajes que aparecían en en el grupo de WhatsApp donde estaba una joven que cuenta su experiencia. "Uno de los integrantes dijo: rompe el cristal, coge todo lo que puedas y en menos de 10 segundos y sal corriendo por tu puta vida", explica.
Una amiga la metió en el chat grupal, en un principio, dice, ideado por dos chicas para manifestarse pacíficamente. Poco a poco se fueron metiendo más gente. Querían meterse a tiendas a robar y replicar lo de Francia", añade.
Dos días antes de los disturbios en Barcelona ya recibían instrucciones de cómo vestirse. "Pantalones negros, chaqueta negra, pasamontañas, guantes para no ser identificados", o qué llevar. "Sprays, bengalas, extintores. Había gente de todos lados, de toda Cataluña", subraya.
Había 588 personas en el grupo y llegaron a ser más de 700 solo en este grupo. "Gente conocida sí que la han vuelto a unir a otros grupos y sí que tienen planteado hacer otra", cuenta.
A otro chico le animaron a unirse a la próxima convocatoria, pero no aceptó. "Me han enviado un link de WhatsApp para unirme con la portada del 31 de octubre que se va a realizar otra. Dicen que quieren coger un coche y estamparlo contra la tienda de Rolex", cuenta.
La nueva convocatoria para Halloween corre por los institutos catalanes. "Son jóvenes, sobre todo niños, con una clara intención de delinquir", explica Jorge Coronado, perito informático.
Sus actos tienen consecuencias. "Si la pena es por encima de los dos años, ese menor puede acabar ingresando en un centro", señala Pablo Gea, abogado penalista. Las fuerzas de seguridad monitorizan algunos de estos grupos. La red Blocus está activa en al menos 11 comunidades autónomas, entre ellas Barcelona o Málaga, donde los comercios toman ya medidas preventivas.
Este lunes por la tarde se difundió por redes sociales una nueva convocatoria en los alrededores de plaza Espanya de Barcelona, lo que obligó a la policía catalana a desplegar un extenso operativo policial por toda la zona.
No obstante, a pesar de algunas identificaciones de los agentes de orden público a las salidas del Metro, la convocatoria no tuvo éxito y no se registró ningún disturbio.