Ser participante de 'La isla de las tentaciones' no es tarea sencilla porque es imprescindible ser capaz de dejarse llevar por completo por la experiencia, para lo bueno y también para lo malo. La mayoría llegan a República Dominicana seguros de lo que van a hacer y de que su relación saldrá fortalecida, una prueba de fuego que superarán para poder seguir juntos su vida en común. El programa les demuestra que la vida da muchas vueltas y que no siempre es así.
Todos los que toman la decisión de participar lo hacen con la firme intención de poner toda la carne en el asador, de ponerse a prueba en todos los sentidos. El resultado puede ser muy bueno, pero eso no quiere decir que la relación sobreviva. En la isla se viven experiencias únicas, momentos que hacen que cada participante conozca mejor a su pareja, pero también a sí mismo, llegando a descubrir cosas que se desconocían.
Puede que esto le suceda a Gema, que se ha sumado a esta aventura junto con Rubén, su pareja desde hace tres años y medio y con quien acarrea problemas desde hace tiempo, aunque actualmente están mejor y viviendo juntos. La intención de la pareja al participar es que Rubén pueda demostrarle que ha cambiado y que ella puede volver a confiar en él.
No está claro que la pareja sea capaz de dejar atrás todas las desconfianzas del pasado, no es tarea sencilla porque están ahí desde el principio de la relación. La brecha entre ellos se abrió porque, en la lista en la que Rubén apunta a todas las mujeres con las que ha estado, aparecieron nombres nuevos después de que su relación con Gema comenzara. Esto, evidentemente, se convirtió en un problema en la pareja.
Nada mejor que vivir esta experiencia, ponerse al límite, para saber si lo suyo está destinado a dudar y si son capaces de confiar el uno en el otro, aunque el camino no será sencillo, tal y como se ha podido ver en los primeros días de convivencia en la villa.
Gema del Rocío, como realmente se llama la joven (algo que no oculta, así es su nombre y usuario en redes), ha llegado dispuesta a poner a prueba a su novio y dejarle que le demuestre que se arrepiente de lo sucedido y que no volverá a pasar, pero también a dejar que las cosas sigan su curso y disfrutar la experiencia por su cuenta.
Además de su nombre completo, sus redes sociales también ayudan a que sus seguidores puedan conocerla un poco mejor, porque en ellas comparte algunas de sus pasiones. Aunque pueda resultar sorprendente, la primera fotografía compartida en su cuenta de Instagram es del año 2015 y muestra a una jovencísima Gema tocando el piano.
Una sorpresa para muchos de sus followers que se preguntaban si esta era una afición nueva. No era así, ella misma se encargaba de explicar que tocaba el piano desde hacía dos años y que para ella era una gran pasión, "la cosa más bonita del mundo". Otra de sus grandes pasiones es viajar, aunque para saber esto no es necesario hacer scroll tanto tiempo por su cuenta de Instagram, porque es algo de lo que ha ido dejando constancia a lo largo del tiempo, compartiendo sus escapadas y los lugares que más le han gustado.
Uno de sus viajes soñados, además de Londres era Nueva York, una visita que hizo hace relativamente poco y que fue un regalo por parte de Rubén, tal y como ambos compartieron en redes. El resultado fue una gran experiencia para ella, que no dudó en aceptar el regalo y viajar a la ciudad de sus sueños, mostrando las impresionantes vistas que pudo disfrutar o los bagels de gran tamaño de los que quedó enamorada. Todo en la ciudad de los rascacielos fue tal y como ella esperaba.
Otro viaje que le marcó fue el que hizo a México, donde pudo disfrutar de la Riviera Maya junto con sus amigas. La Toscana también le dejó con ganas de más y las sesiones de fotos que se hizo cuando estuvo en Londres demuestran que exprimió la experiencia al máximo. Albania, Grecia… destinos internacionales que nada tienen que envidiar a las escapadas que hace por España, Cádiz, Menorca, Granada, Lanzarote, Almería… aunque nada iguala a su tierra, Sevilla.
Escapadas que hace con amigas o con su pareja, Rubén, con quien espera pasar el resto de su vida y con quien comparte aficiones, como el amor por la adrenalina, no por nada se lanzaron juntos de un puente en una de sus citas. No siempre son tan atrevidos, también organizan encuentros más tranquilos, como durante su primera cita, en la que Rubén organizó "una ruta de tartas de queso (porque sabías que era mi postre favorito) mientras recorríamos Madrid en Navidad en una moto".