Kico y Paula llegaron a ‘La isla de las tentaciones 11’ convencidos de que su relación podía superar cualquier prueba, pero hay una herida del pasado que todavía pesa entre ellos. La pareja, que lleva un año y medio junta, se conoció a través de las redes sociales y tuvo unos comienzos poco convencionales que terminaron despertando las dudas de Kico.
Aunque la mayoría de los espectadores de 'La isla de las tentaciones' ven el programa como si de una telenovela se tratara, esperando que las historias entre sus protagonistas cada vez se enreden más y afloren esos sentimientos que no siempre son considerados buenos, los protagonistas lo viven de una manera muy distinta. Es su relación la que está en la cuerda floja y eso hace que esperen que todo sea lo más tranquilo posible. Por suerte para los espectadores, las cosas en la isla no suelen ser tranquilas.
Las dinámicas que se crean entre tentadores y tentados están pensadas para que así sea, pero si las parejas han llegado a República Dominicana con la firme intención de ponerse a prueba, las cosas serán mucho más interesantes para todos. Dolorosas, en muchos casos, pero sin duda interesantes.
Cada pareja tiene sus motivos para querer dar el paso, pero todas comparten la firme intención de disfrutar al máximo la experiencia, conocer gente estupenda con la que establecer nuevas amistades y, sobre todo, ser fieles. Están seguros de que ellos no caerán en la tentación, pero también de que su pareja no será una de las que hagan saltar las alarmas.
En la mayoría de los casos se equivocan, una vez que se encuentran en las villas y conocen a los solteros o las solteras, todo lo que pensaban queda en nada, porque la química no es algo que se pueda controlar, no puedes evitar que alguien te guste. Hay otras ocasiones en las que las parejas juran y perjuran que serán capaces de resistir la tentación, pero solo lo hacen cuando está su pareja delante y, una vez que se quedan a solas, reconocen que no será tarea sencilla.
Algunos van porque confían y otros porque quieren confiar, ¿qué motivo ha llevado a Kico y Paula a dar el paso, poner su relación a prueba y participar en La isla de las tentaciones?
Kico y Paula son ambos de Palma de Mallorca, él tiene 27 años y trabaja como modelo, ella tiene 25 años y es abogada. Llevan juntos un año y medio.
A pesar de ser de la misma isla, se conocieron a través de las redes sociales y, cuando comenzaron su relación, hacía poco tiempo que Paula había roto con su pareja anterior. Es precisamente esta pareja anterior la que todavía continúa ensombreciendo a la pareja, a causa de unas situaciones que vivieron al principio.
Cuando empezaron a estar juntos, se tomaron las cosas de manera muy tranquila y relajada, aunque se estaban conociendo, cada uno hacía su vida y estaba con quien quería al margen de la relación. Esto es algo que han contado ambos durante el programa, Paula incluso señalaba que durante ese periodo de tiempo entre ellos no existían 'límites', es decir, que cada uno podía hacer lo que quisiera.
Sin embargo, que ella escogiera a su expareja para tener esos momentos de pasión fue algo que no sentó demasiado bien a Kico. Si bien durante los vídeos de presentación señalaba que descubrir esto le había hecho despertar y darse cuenta de que quería estar con Paula y tener una relación cerrada con ella. Kico señalaba que esto era así porque al descubrirlo sintió que no se trataba de una relación sin una vinculación especial, dudaba si quedaba con su ex porque le apetecían esos momentos o porque todavía sentía algo por él.
Con el paso del tiempo quedó claro que es algo que todavía le echa en cara, que aún le duele y no tiene superado, llegando a decir que el único límite que tenían era ese: podían estar con cualquiera salvo con su ex. Esta situación vivida en el pasado, al comenzar su relación, hacía que siguiera desconfiando de ella.
No obstante, esta también es una prueba de fuego y confianza para Paula, quien aseguraba estar tranquila porque ninguno de los dos iba a ser infiel. Lo hacía en una entrevista previa que la pareja tenía con el padre de Kico, quien señalaba que dudaba mucho que su hijo pudiera evitar caer en la tentación.
Estas palabras del padre de Kico recogían bastante bien los miedos del propio Kico, quien aseguraba en una entrevista individual ser un 'perro callejero' y que era complicado 'domesticar' a alguien que es así. También dejaba caer que todavía sentía el mismo fuego que cuando era un hombre soltero, aunque, eso sí, parece tener claro que Paula es la mujer de su vida y quiere demostrarle que puede controlar sus impulsos.
Una situación un poco complicada para la pareja, que llegó a La isla de las tentaciones con la intención de fortalecer su relación, de demostrarse el uno al otro que pueden confiar porque nadie puede hacerles caer en la tentación. Algo de lo que se mostraban muy seguros al llegar, pero que no les ha servido para llevarse ya varios golpes.