En el historial de hogueras finales de todas las ediciones de ‘La isla de las tentaciones’ hay una que es de las que especialmente conmueve. Esta la protagonizaron Susana Molina y Gonzalo Montoya.
La pareja que llevaba seis años de relación acudió al programa para huir de la rutina y recuperar la ilusión. Sin embargo, esta experiencia le hizo a la influencer darse cuenta de que ya no sentía lo mismo por el sevillano. Una decisión que se tradujo en un desgarrador adiós para el que ni él, ni los espectadores estábamos preparados.
Lo que en un principio fue miedo a la infidelidad al acudir y ver las hogueras con sus compañeras, terminó por resultar otro problema distinto para Susana Molina. A la que fuera anteriormente ganadora de 'Gran Hermano 14' no le gustaba cómo actuaba Gonzalo Montoya cuando ella no estaba delante. Llegó un punto extremo en el que decía que no le reconocía y que no estaba preparada para "ver qué perlita" soltaba delante de sus compañeros.
La suya fue una decisión firme, aplaudida, pero muy dura en aquel momento. Pasado el tiempo y viéndolo todo con perspectiva y después de haber rehecho su vida, ¿qué piensa Susana Molina cuando ve esas imágenes? “No me arrepiento de nada”, asegura cuando se le pregunta, aunque no puede evitar que le dé “un poco de vergüenza” enfrentarse a su yo del pasado.
Susana Molina y Gonzalo Montoya llegaron a la primera edición de 'La isla de las tentaciones' ilusionados y enamorados. Sus seis años de relación y todos los planes que tenían les hacían verse fuertes. Estaban convencidos de que superarían la prueba, resistirían a la tentación, aunque no sabían nada acerca del reto al que se iban a enfrentar. "Como te guste alguno a mí me da algo", le dijo él a ella antes de separarse e ir cada uno a sus respectivas villas.
De aquella edición surgieron algunas de las frases y expresiones más icónicas de ‘La isla de las tentaciones’, pero también nos dejó un momento muy dramático al ver cómo la relación entre Susana y Gonzalo sucumbía el desgaste, se enfrentaba a las dudas y, finalmente a una desgarradora despedida
“Yo aquí vine muy obcecada con una posible infidelidad, con si le veía con una chica. Pero ahora mi problema no está siendo con una chica, es otro problema. Actitudes que estoy viendo con él que no me gustan nada. Me parece igual de grave que un beso con una chica o cualquier otra cosa", explicó Susana Molina sobre el punto de inflexión que le hizo replantearse todo, incluidos sus sentimientos por Gonzalo Montoya.
Y ese mismo discurso lo trasladó en su hoguera final ante un Gonzalo completamente en shock y que no entendía lo que estaba pasando cuando él se quería ir con Susana de la mano. Lo que el sevillano no se habría esperado jamás es que esta experiencia le hubiera cambiado tanto a ella como para dudar de sus sentimientos. Un ejercicio de valentía por parte de la exconcursante de 'GH' que conmovió a todos.
Sin duda, si tenemos que describir de alguna manera cómo fue la hoguera final entre Susana y Gonzalo, todos pensamos que fue algo realmente doloroso. El sevillano había tenido actitudes de "tonteo" con las tentadoras, pero eso no es lo que más le había dolido a su pareja. El no reconocerle y el dudar ella misma de lo que estaba sintiendo, eso es lo que a ella le puso en tensión desde el primer momento.
La pregunta que hizo la presentadora Mónica Naranjo y cuya respuesta fue un puñal en el corazón para Gonzalo fue la siguiente: “¿Estás enamorada?” “No lo sé. No sé si estoy enamorada”, confesaba esta, entre lágrimas y envuelta en serias dudas. La influencer admitía que le quería, que estaba confundida, pero que algo en ella se había roto tras esta experiencia en ‘LIDLT’.
Al escuchar sus palabras y sin poder creerse lo que estaba pasando, Gonzalo le rogaba una segunda oportunidad. "Por favor, confía en mí. Por favor te lo pido. Yo te lo voy a explicar todo", le pedía. Pero Susana le explicaba que no era una cuestión de él, sino de ella: "No es eso. No sé qué me pasa. Yo no me he puesto celosa. Igual nos tenemos que dar un tiempo".
Por más que Gonzalo le rogó en aquel momento, Susana Molina no cedió. Entre lágrimas y completamente deshecha por acabar con su relación se fue sola, dejando al que hasta ese momento había sido su novio en shock y sin parar de repetir: “Esto no puede ser, no puede haber terminado”.
Bloqueado y sin saber qué hacer, todos recordamos la triste imagen de Gonzalo dando vueltas y negando lo que había pasado. Una situación desgarradora que culminó con él tirado en el suelo, llorando amargamente por haber perdido a Susana y ver que la experiencia en 'LIDLT' había podido con ellos.