Gracias a 'La isla de las tentaciones', muchas parejas han descubierto que no estaban hechas para pasar el resto de su vida juntas, aunque también merece la pena señalar que hay otras que descubrieron que lo suyo era para siempre. Es una situación extrema en la que todos se enfrentan a momentos de tensión, de seducción y, en algunas ocasiones, a momentos de pasión.
Todos llegan con la idea de que su pareja saldrá reforzada, de que serán capaces de superar cualquier bache que se encuentren, igual que han hecho hasta el momento, pero en muchas ocasiones descubren que pelear por esa relación ya no es lo que quieren seguir haciendo, que es el momento de pasar página y comenzar un nuevo capítulo en sus vidas, y no necesariamente solos, aunque tampoco tiene por qué ser acompañados.
Esto es lo que descubrieron Sandra y Juanpi, que acudieron a la isla con la intención de poner a prueba su amor y el resultado no fue el esperado. Juanpi cayó en la tentación con Mara, pero lo hizo después de que Sandra, desilusionada por completo al descubrir ciertas mentiras de su pareja, se acercara (y mucho) a Andrea. ¿Cómo fue esta relación?
Sandra llegó como participante de 'La isla de las tentaciones' y pronto descubrió que su pareja podía desilusionarle más de lo esperado. Por suerte, pudo contar con el apoyo de uno de los solteros, Andrea, que no solo la entendía, sino que tenían muchas cosas en común. Se lo pasaban bien juntos, congeniaron y pronto descubrieron que esa complicidad que tenían durante sus conversaciones y encuentros la tenían también en el dormitorio bajo las sábanas.
Andrea se convirtió en un hombro en el que Sandra podía apoyarse al ir descubriendo cómo su pareja relataba a sus compañeros sus infidelidades pasadas. Las penas son menos dolorosas si se pasan acompañada y en Andrea encontró lo que buscaba. Dar el paso le costó un poco, pero una vez que lo hizo, una vez que Sandra se dejó llevar y cayó en la tentación, no hubo remordimientos ni tampoco vuelta atrás.
De hecho, esto era algo que hablaban en su momento, tras su primer encuentro íntimo, porque Andrea temía que ella no estuviera segura de lo que estaba pasando o se sintiera culpable. "Para mí es todo normal y superguay, pero tu situación es muy diferente y quiero saber si le has dado una vuelta. Imagino que sí", preguntaba el italiano. "¿De qué me tengo que arrepentir? Si no ha sido un calentón y he hecho lo que me ha dado la gana", revelaba Sandra, segura de sus decisiones. "¿Qué hago? ¿Me culpo por sentir cosas? ¿Me culpo por tener un novio subnorm*l y darme cuenta aquí? Ojalá no hubiese perdido un año y medio de mi vida con él".
Esta era una decisión que llevaba hasta las últimas consecuencias porque en la hoguera final daba por finalizada su relación y se marchaba de la mano de Andrea, quien se iba con ella con gusto. Una decisión que no duró demasiado porque en el reencuentro posterior dejaban claro que no estaban juntos.
"Las circunstancias hicieron que me agobiara, pero no por ella", explicaba Andrea sobre los motivos de la 'ruptura'. "Sé que ha hecho un esfuerzo muy grande al estar en Madrid, también era una situación pesada para ella, la veía que le costaba. Ella me dijo: 'O todo, o nada'. Para qué le voy a decir 'todo' si sé que en ese momento no voy a poder dar todo. Intento hablar con ella, pero había puesto una barrera". Sandra lo tenía claro: "El momento de conocernos era ese, tú no lo quisiste, pues fin. No tengo nada en contra de ti, pero tampoco vas a ser mi gran amigo".
Las cosas entre ellos podrían haber acabado así, cordialmente, pero poco después Andrea veía unas declaraciones de ella que le sentaban especialmente mal. "No he sentido nada por él. Me produce asco y es un mentiroso", decía Sandra en una entrevista inédita. "El problema que tiene Andrea es que él no sabe admitir cuándo se equivoca o cuándo lo hace mal". El tentador no se quedaba callado y le reprochaba sus palabras: "A pesar de que las cosas no hayan seguido entre nosotros, creo que siempre me he portado bien contigo y lo primero que me dijiste fue que gracias por cómo te he tratado siempre". El enfrentamiento entre ellos estallaba entre reproches.
No pasaba demasiado tiempo entre este encuentro y su posterior encierro conjunto (también con Juanpi) en la casa de 'GH DÚO'. La tensión era evidente, las discusiones entre Sandra y Andrea eran casi constantes, llegando a levantar la voz y acabar entre lágrimas. Él hacía comentarios que a ella le sentaban especialmente mal y no podía evitar estallar. La tensión entre ellos fue la norma durante su estancia en la casa.
Por suerte, el tiempo ha cambiado las cosas y, si bien no han llegado a ser amigos, como esperaba Andrea, sí que tienen una relación cordial. Cuando Sandra volvía a romper con Juanpi tras darse una nueva oportunidad, Andrea no dudaba en escribirle para ver cómo estaba y mostrarle su apoyo.