Ricardo Alonso, propietario de Urbagestión, se ha sentado en la mesa de 'Horizonte' para hablar abiertamente de la aprobación de las nuevas medidas urgentes del Gobierno para regular el sector inmobiliario y de la vivienda a raíz del denominado decreto Maricarmen y de las presiones a las que han sido sometidos.
El revuelo y movilización que ha provocado el caso de Mari Carmen, la mujer de 87 años cuyo desahucio ha terminado en un acuerdo por parte de la anciana y de la empresa propietaria de la vivienda, sigue muy vivo y en el foco del debate. Tal es así que el empresario ha mostrado su preocupación por lo que va a pasar a partir de ahora y las consecuencias que podrían pasar con la propuesta del Gobierno.
“Es sorprendente e inimaginable. No tengo otras expresiones realmente para explicar lo que está pasando”, ha sentenciado Ricardo Alonso. Según explica, “no hay una definición precisa en ese decreto de lo que es un fondo buitre, pero en ella ya nos define a nosotros como tales con una sola vivienda”. Algo que en su opinión es tan amplio que podría afectar “al 80 de los ciudadanos de España que tienen una vivienda y, que, por tanto, entrarían en esa condición”, ha señalado.
Además, recalca que la medida abarca tanto a personas jurídicas como a personas físicas. “Porque igual que lo es una empresa, ¿por qué no lo puede ser una persona física? Entramos en la definición y entramos en la trampa”, manifiesta y ha añadido que esto es solo el principio y que con estas medidas “no se va a resolver el problema de fondo y se van a crear otros problemas”.
El empresario mantiene que este tipo de acciones solo ahuyentan y asustan tanto al pequeño ahorrador como al inversor que ha depositado sus fondos en el sector inmobiliario. “¿Cuántos españoles en lugar de tener el dinero en fondos o instrumentos financieros lo tienen en la vivienda y lo invierten en España? Esos son los ahorros, eso es su vida y por eso el derecho de propiedad es tan importante, es la libertad de las personas, su defensa frente al poder”, ha destacado de todo lo que pueden conllevar estos decretos.
"Somos una empresa madrileña pequeña con una facturación muy contenida y que pagamos los salarios de de ocho personas y dos socios. No somos inversores, asesoramos a inversores", Ricardo Alonso, propietario de Urbagestión
También añade datos de lo que puede suponer a nivel económico que los inversores inmobiliarios se vayan. “Hay entre un 15 y un 20% de la recaudación vinculada al sector, si tenemos algo más 60.000 millones, ¿cómo se cubre esa falta de recaudación?”, ha sido la pregunta que ha lanzado y con la que ha invitado a la reflexión.
Pero en su testimonio en ‘Horizonte’, Ricardo Alonso ha ido más allá para explicar lo que ha pasado su empresa y las presiones elevadas a las que han sido sometidos. Una de ellas, fue la razón por la que decidieron romper el contacto con la inquilina: “Detectamos que cualquier posible negociación se filtraba directamente a las redes del sindicato con un ánimo de generar tensión y amedrentarnos”.
Otra de las formas de presión que han vivido, cuenta, ha sido “sacar información privada relacionada con la empresa”. Además, paralelamente hay personas que “participan en medios de comunicación” y que hacen “artículos disparatados”: “Cogen datos al alzar y todo les vale. Pueden decir que tienes 50 viviendas y no lo han verificado”.
El empresario indica que el relato y la imagen que se está dando de ellos es algo totalmente “intencionado” y en los casos en los que han pedido que se subsane la información incorrecta, no ha habido rectificación. “Nos han dicho que les da igual, que no lo van a corregir”.
También ha recalcado que en la puerta de algunas oficinas están sufriendo escraches y que a la que pueden se meten dentro buscando imágenes, declaraciones y que el pasado viernes hubo 600 personas en la oficina de Valladolid “para boicotear todo”.