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Viajeros Cuatro

Viajeros Cuatro06 agosto 2026

Estaca de Bares: el faro donde se abrazan el Atlántico y el Cantábrico en el punto más al norte de la Península

El programa 'Viajeros Cuatro' ha recorrido este enclave gallego donde apenas 14 mariscadores mantienen viva una tradición que hace medio siglo reunía a casi 200 profesionales
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El equipo de 'Viajeros Cuatro' se ha desplazado hasta Estaca de Bares, el punto más al norte de la Península Ibérica, ese lugar mágico donde, según la tradición, el océano Atlántico y el mar Cantábrico se separan —o se juntan, según se quiera interpretar—.

Un enclave que guarda secretos marineros, un faro emblemático y una comunidad de mariscadores que lucha por sobrevivir.

El faro de Estaca de Bares: un vigía aeromarítimo único

El periodista gallego Pepe Capelán ha llegado hasta este rincón del norte de la Península para descubrir por qué su faro es considerado toda una institución entre los faros de Galicia. Para explicarlo, ha contado con Ignacio Fernández, un experto en estas construcciones costeras.

Ignacio ha revelado la particularidad que hace único a este faro: "Es un faro aeromarítimo. Si podéis ver la cúpula del faro, lo que se llama la linterna es completamente de cristal, con lo cual el faro a través de su óptica lanza destellos tanto hacia el mar como hacia el cielo".

El faro de Estaca de Bares: un vigía aeromarítimo único
El faro de Estaca de Bares: un vigía aeromarítimo único

Pero las sorpresas no han terminado ahí. El faro resulta ser deliberadamente bajo, y la razón es fascinante: "Se hizo así bajito intencionadamente para que cuando un navío se aproxima demasiado a la costa deje de verlo. Entonces si tú vas navegando y dejas de ver el faro, malo: frena motores, da vuelta y aléjate que te metes contra la costa", ha explicado Ignacio.

Otro detalle curioso que ha llamado la atención del reportero es que la linterna del faro gira constantemente, incluso cuando no está en funcionamiento. La razón, según Ignacio: "Si se parara, podría hacer efecto lupa y provocar un incendio en el interior".

Los mariscadores de la ría de Ortigueira: una tradición que se apaga

Tras visitar el faro, el programa se ha adentrado en la vida de quienes trabajan estas aguas entre el Atlántico y el Cantábrico. Ángel Rivas, patrón mayor de la cofradía de Espasante, mariscador y percebeiro, ha abierto las puertas de su mundo.

"Mi abuela era mariscadora, mi madre mariscadora, mis tías… Estoy bastante arraigado al mar", ha confesado Ángel, que ha mostrado la ría de Ortigueira como su lugar de trabajo. Los datos que ha compartido son reveladores del declive del sector: "Ahora mismo somos unos 14 más o menos. Hace 10 años éramos unos treinta. Y hace 20, unos cuarenta. Hace cincuenta, unos 190".

¿La razón de esta caída? "Porque es un trabajo muy duro y al final el recurso es escaso", ha reconocido el patrón mayor. En la ría se marisquea "prácticamente todo, desde berberecho, almeja, ostra, alga, erizo".

La reportera ha tenido la oportunidad de aprender a recolectar berberechos de primera mano. Ángel le ha enseñado las técnicas: buscar los agujeritos en la arena, rascar con la herramienta adecuada y distinguir las piezas de tamaño comercial. "Ese sería un tamaño de 27, por lo menos o 28", ha indicado al encontrar una pieza válida.

Los acantilados de la punta de Estaca de Bares
Los acantilados de la punta de Estaca de Bares

Los números del negocio también han salido a la luz: cada mariscador recoge un tope de 15 kg de berberecho por jornada, que se vende a menos de 10 euros el kilo. "Siempre que salimos del mar tenemos el marisco vendido", ha asegurado Ángel. Los berberechos tardan entre seis y ocho meses en alcanzar su tamaño de comercialización.

¿Cómo es la vida en Espasante?

Ángel ha descrito con humor la vida en esta pequeña localidad costera: "Somos tres en invierno y pasamos a 3000 en verano. Entonces es como ya no cabemos todos". Eso sí, ha dejado claro que se vive "fenomenal, muy tranquilo" y que la gastronomía local no defrauda: "Aquí la cerveza o el vino se toma con tapas siempre, siempre, siempre".

El programa ha cerrado su visita degustando un plato típico de la zona: patatas con berberechos, una combinación que ha sorprendido gratamente al reportero y que resume la esencia de este rincón del norte de la Península donde el mar lo es todo.