Si hay algo que define la experiencia de pasear por las calles de Roma, además de sus monumentos milenarios, es su comida callejera. El street food romano no es un simple tentempié entre visita y visita: es toda una declaración de identidad cultural que convierte cada bocado en un viaje sensorial. Y según los expertos que recorren la ciudad a diario, hay dos estrellas indiscutibles: la pizza al taglio y el mítico suplí.
"El street food en Roma es fundamental y se destaca la pizza y el suplí", asegura una guía local durante un recorrido gastronómico por el centro histórico. Y es que en Roma no se concibe caminar sin detenerse ante uno de esos mostradores donde el aroma a masa recién horneada y arroz con salsa te atrapa sin remedio.
La pizza romana, cortada al peso y servida en rectángulos crujientes, es religión. Pero el verdadero secreto que las 'nonas romanas' han guardado durante generaciones es el suplí, esa joya dorada que a primera vista puede confundirse con una croqueta española pero que esconde un universo de sabor completamente distinto.
"Tiene la forma de la croqueta española, pero está relleno de arroz con salsa y tiene un corazón de mozzarella que se derrite y que realmente vale la pena", explica con entusiasmo la reportera mientras prueba uno recién frito.
La reacción al morderlo es inmediata: "Huele bien, arrocito con salsa de la abuela", comenta su acompañante antes de rendirse al bocado. El suplí es ese tipo de comida callejera que genera adicción instantánea. No en vano, quien lo prueba una vez termina repitiéndolo cada día de su estancia en Roma.
Para cerrar la jornada de pizza, suplí y cultura a raudales, nada como subir a una de las famosas terrazas romanas. "Un museo al aire libre como es Roma tiene que terminar con una vista desde arriba", sentencia la presentadora mientras contempla la cúpula de San Pedro y el Altar de la Patria.
Y el acompañamiento obligado es un spritz, esa bebida que "nace en el norte de Italia, en donde se mezcla justamente un vino frizante con un agua con gas y con una bebida de aperitivo que en este caso es un Campari o un Aperol". El veredicto tras el primer sorbo no deja lugar a dudas: "Me voy a quedar en Roma un poquito más".
Según los guías gastronómicos locales, el suplí es una bola frita de arroz con salsa de tomate y un corazón de mozzarella fundida en su interior. Forma parte de la tradición de comida callejera romana heredada de las nonas (abuelas) y se considera uno de los bocados más representativos de la cultura culinaria de la ciudad.
Los dos pilares del street food romano son la pizza al taglio y el suplí. Ambos se encuentran en prácticamente cada barrio de Roma y representan la esencia de una cultura gastronómica que se vive en la calle, entre monumentos y plazas históricas.