Shakira se entrega sobre el escenario, pero detrás de cada concierto hay horas de preparación, ensayos y momentos en los que también aparece la frustración. De esa faceta menos conocida de la cantante ha hablado en ‘Vamos a ver’ Natalia Palomares, la única bailarina española de su gira, que trabaja con ella desde 2019.
Tras finalizar su residencia en Madrid, la artista deja recuerdos entre sus seguidores y también entre quienes la acompañan sobre las tablas. Natalia ha explicado cómo se vive esa experiencia desde dentro y cómo es el trato con una cantante a la que describe como directa, cariñosa y muy pendiente de los suyos.
"He visto a Shakira enfadada muchísimas veces", reconoce la bailarina. Una declaración que ella misma sitúa en el contexto del trabajo que exige preparar un espectáculo: "Obviamente, los procesos de ensayo son muy complicados y te frustras".
Para explicar hasta qué punto pueden alargarse esas jornadas, Natalia recuerda lo ocurrido durante los preparativos de los conciertos en Madrid: "Un día nos quedamos hasta las ocho y media de la mañana incluso ensayando".
Esa exigencia convive, según su testimonio, con una relación cercana con el equipo. "Shakira personalmente es muy directa, pero también es muy cariñosa", asegura. Y añade una descripción que resume cómo se siente trabajando a su lado: "Es maravillosa, es una mamá, nos cuida a todos muchísimo".
La bailarina también ha contado una pequeña coincidencia que se repite antes de comenzar los conciertos. Tanto ella como Shakira se persignan y se encomiendan antes de salir a actuar, un gesto que Natalia ha observado en la cantante en esos instantes previos al espectáculo.
La conversación ha abordado, además, cómo afronta Shakira los rumores sobre su vida sentimental. Según Natalia, los lleva "súper natural", aunque subraya que la exposición pública no significa que quiera compartirlo todo: "Shakira es muy celosa de su privacidad".
‘Vamos a ver’ también ha comentado el cariñoso momento entre Shakira y su expareja, Antonio de la Rúa, a quien la cantante agradeció su participación en la gira y llamó "amigo del alma".
En el plató sitúan ese acercamiento en el terreno laboral, asegurando que De la Rúa vuelve a trabajar como representante de la artista. Los colaboradores han comentado la recuperación de esa complicidad después de su ruptura y sus enfrentamientos judiciales, sin que ese gesto permita confirmar una reconciliación sentimental.