El regreso de Irene Montero a la primera línea política ha encendido el debate público y ha dado lugar a una revelación en el plató de ‘Vamos a ver’. Al anunciar su candidatura para liderar Podemos en unas primarias abiertas, Montero inicia su carrera hacia las urnas y la colaboradora Lucía Etxebarría ha querido dar su opinión y ha arremetido duramente contra la política alegando hechos y también una situación personal.
La escritora ha comenzado criticando la gestión institucional de la exministra, empezando por el mayor presupuesto asignado al Ministerio de Igualdad, fallos en el seguimiento de las pulseras telemáticas para las víctimas de agresiones y su ley impulsada y las consecuencias que ha tenido en la reducción de condenas a agresores sexuales. “Son datos y es un cuadro”, ha manifestado cuando le han pedido que interviniera.
Asimismo, la autora y colaboradora de ‘Vamos a ver’ ha cuestionado el impacto social de la gestión de Irene Montero en el movimiento feminista. Según Lucía Etxebarría, mientras que a la llegada de la dirigente a la cartera de Igualdad el apoyo al feminismo alcanzaba máximos históricos, actualmente las encuestas reflejan un descenso de seis puntos en el respaldo social. “Es el momento en el que menos ciudadanos españoles están a favor del feminismo”, ha recalcado en su discurso.
A eso ha querido sumarle una cifra que ha repetido en varias ocasiones. “Dos mil millones tirados a la basura porque hay más violencia doméstica que nunca y las agredidas tienen una pulsera de Aliexpress”, ha expresado. Etxebarría también ha centrado sus críticas en las contradicciones de los discursos políticos y el estilo de vida de Irene Montero.
“Tiene el casoplón en pleno parque natural y sus hijos van a colegio privado carísimo”, ha resaltado antes de decir que todo esto lo argumenta con hechos y que más allá de ello, también tiene un episodio personal que le lleva a ser especialmente crítica con ella.
Recordando la época en la que peor lo pasó y sacando a luz unos episodios de acoso que denunció y que ganó en un juzgado, Lucía Etxebarría ha dejado en el aire que se hizo una campana en su contra y ha sugerido que se hicieron pagos desde fondos públicos para encubrir a los responsables. “Lo dejo ahí porque me puedo meter en un lío”, ha sentenciado.
Sin poder ocultar que aquellos episodios le afectaron mucho y que fueron cuatro años de un auténtico infierno en el que le pusieron una “app de seguimiento, me pegaban por la calle, me cancelaron en redes y no me contrataban en ningún sitio”, la escritora se ha abierto un poco para contar lo que plasmó al detalle en su libro ‘Patocracia’.