‘Vamos a ver’ ha arrancado con nuevas informaciones acerca del asalto a la casa del futbolista Sergio Rico. Kike Calleja ha traído en exclusiva todos los detalles del millonario botín. Tras lo ocurrido, Sergio y su familia han tomado una importante decisión y ya no viven en esa residencia.
Dentro del botín encontramos muchos relojes. Todos ellos sumarían en el mercado de segunda mano más de medio millón de euros. Se trata de piezas muy especiales que no se venden a cualquier persona, entre ellas, una que consiguió con la ayuda de Mbappé.
Entre ellos se encuentra también uno que usaba en muy pocas ocasiones por ser muy llamativo. En definitiva, relojes que puedan tardar en conseguirse hasta cuatro años y con acceso restringido.
Aparte de los relojes, también se llevaron joyas: "Dentro de todo este asalto que fue brutal, Alba Silva, cuando le quitan una joya muy especial para ella, se pone a llorar y los ladrones se la devuelven", ha contado Kike Calleja.
Rocío Romero, reportera del programa, nos ha contado la última hora desde Sevilla. Pendiente de todos los movimientos, nos ha contado una información de última hora: los agentes de Policía Judicial volverán a la casa de Sergio Rico tras la primera visita de este martes.
Volverán para recoger más pruebas y lo harán con la presencia de Sergio Rico, propietario de la vivienda y víctima de este robo violento.
Al parecer, se trata de un robo planificado. El objetivo de los ladrones era, precisamente, que Sergio Rico y su familia se encontraran en el interior para que les facilitaran la clave de apertura de la caja fuerte. Entraron por la puerta principal de la vivienda, aunque no accedieron a la urbanización por la garita. Lo hicieron a través de un olivar.
Saltaron un seto y accedieron a través de otra vivienda que no tiene alarma. De esa vivienda, pasaron a la de Sergio Rico. Al salir, robaron el coche de Sergio Rico saliendo a toda velocidad con el botín. Fue entonces cuando el vigilante se percató, se acercó a ellos, y fue amenazado con una pistola. Acto seguido, avisó a Guardia Civil y Policía Nacional, que tardaron solo unos minutos en acudir.