La casa de Málaga que María Teresa Campos dejó en herencia a sus hijas ha vuelto a ocupar el centro del debate en de 'Vamos a ver'. Esta vez, el motivo es una información nueva y de calado: Carmen Borrego y su hermana Terelu han hipotecado el inmueble de Pedalejos por 200.000 euros, según ha detallado en plató el director de ‘Lecturas’, Luis Pliego. La colaboradora ha respondido en directo a todas las preguntas, sin esquivar ninguna.
Luis Pliego ha explicado que, según la información de la revista, las hermanas Campos solicitaron el préstamo en marzo de este año, agobiadas por las deudas, y que el crédito tiene fecha de vencimiento en 2034. La vivienda, de 173 metros cuadrados, llegó a aparecer en un portal inmobiliario a un precio de 1.525.000 euros, aunque su tasación para subasta está fijada en 668.435 euros. Se trata, por tanto, de una propiedad que ahora acumula cargas económicas
Ante esa información, Carmen Borrego ha preferido no entrar en los motivos que llevaron a ella y a su hermana a tomar esa decisión. “No quiero hablar de este tema, Luis. No quiero hablar de este tema porque me parece que nos pertenece a nosotros, que algo de intimidad podemos y debemos tener”, ha afirmado con rotundidad.
Cuando se le ha preguntado si habían hipotecado “la herencia de su madre”, la colaboradora ha corregido el encuadre de inmediato: “No, en todo caso, nuestra casa. No ya no es la herencia de mi madre. Es nuestra casa. Y si la hipotecamos o la dejamos de hipotecar es nuestro problema”.
El debate en plató ha abordado también la polémica previa: la aparición de fotografías de la vivienda en el portal Idealista sin que, según afirman las hermanas, ellas lo hubieran autorizado. Carmen Borrego ha sido tajante al respecto y ha suscrito la versión que días antes había dado su hermana Terelu. “Nunca autorizamos a que se hicieran fotos de la casa y nunca autorizamos a que se subiera a un portal que la casa está en el mercado”, ha declarado.
La colaboradora ha admitido que en mayo envió unas fotografías a la persona en cuestión, pero ha subrayado que no tienen relación con las que acabaron publicadas. “Yo en el mes de mayo mando unas fotos que no tienen nada que ver con las fotos que han salido. Con un mensaje en el que digo estas fotos no son para publicarlas”, ha explicado.
Según el relato de Carmen Borrego, la casa se enseñó en dos ocasiones a una misma pareja interesada. En la primera visita estaba presente Terelu; en la segunda, el marido de Carmen. “Yo decido no estar porque no quiero enseñar la casa”, ha precisado. Ha señalado que las fotografías que circularon las subió la persona de confianza que realizó las visitas, alguien conocido de toda la vida y llegado a ellas a través de “un intimísimo amigo”. “Él sube el precio, él pone esos 1.525.000 euros. Eso ya habrá que preguntárselo a él”, ha añadido, distanciándose también de la cifra publicada.
En el plató se ha cuestionado si, pese a todo, la casa podría estar en venta de manera informal. Carmen Borrego no lo ha negado del todo: “Si recibís una buena oferta, la venderíais”, le ha preguntado Patricia Pardo. “Pues a lo mejor”, ha respondido, aunque ha insistido en que en ningún momento han fijado un precio ni han encargado una venta formal. “Nosotros no estamos tanteando. No está a la venta”, ha subrayado.
Respecto a posibles acciones legales contra quién filtró las imágenes, la colaboradora ha reconocido la dificultad de denunciar a alguien del entorno cercano. “Es muy difícil tomar acciones legales contra alguien que conoces de toda la vida y que llega a ti por un íntimo amigo. Pero se ha traicionado, y esto de verdad me parece gravísimo”, ha señalado.
Carmen Borrego ha confirmado que llamó directamente a esa persona en cuanto supo que las fotos habían aparecido en el portal. “Fui yo la que le llamé y le dije mándame lo que has subido sin autorización, y me mandó una cosa que no son esas imágenes”, ha relatado, insinuando que la persona trató de desviar la responsabilidad hacia ella. Las hermanas, ha concluido, están “cabreadísimas” por lo ocurrido y esperan que el asunto tenga consecuencias.