No todo en la vida de IlloJuan ha sido una sucesión de éxitos. Charlando con Jesús Calleja en 'Universo Calleja', el creador de contenido ha hablado sin filtros de la otra cara de la fama, marcada por el odio en redes y el juicio constante que ha recibido tras hacer pública su ruptura.
Pero también se ha pronunciado en una de las decisiones que más comentarios ha generado en torno a su figura: seguir viviendo en España pese a la presión fiscal, a diferencia de otros streamers que optaron en su día por instalarse en Andorra. Entre una cosa y otra, el malagueño ha dejado además una reflexión muy clara sobre los bulos y la facilidad con la que una mentira puede acabar convirtiéndose en verdad en internet.
Pero no todo en la vida del streamer ha sido celebración. Jesús Calleja también ha querido detenerse en la parte más amarga de la fama: la exposición, el juicio y las oleadas de ‘hate’ que, en ocasiones, se genera los rostros conocidos. En ese punto, Calleja ha recordado junto a IlloJuan el revuelo que se produjo cuando hizo pública la ruptura con su expareja.
El malagueño ha reconocido que, pese al paso del tiempo, los ataques no han cesado. “Sí, y me siguen dando. Todavía. A mí y a ella, por desgracia, los dos. La verdad que es una mierda, pero bueno, yo qué sé”, ha admitido.
Aun así, ha intentado quitar hierro al asunto asegurando que procura tomarse internet como “un show” y una especie de gran escenario en el que la agresividad muchas veces se dispara sin consecuencias reales fuera de la pantalla. “A ti en la pantalla te pueden decir barbaridades, pero por la calle cuando alguien te ve no te ha dicho ‘Jesús Calleja, eres un hijo de pu**’ en tu vida”, le ha dicho al presentador.
Lejos de eludir su responsabilidad, IlloJuan ha hecho también autocrítica sobre el coste de exponer su intimidad. Para él, parte de lo que llega después forma parte del mismo juego y lo asume como tal, aunque no por ello le ha dejado de doler: “Así funciona esto. Yo lo asumo, ¿eh? O sea, si yo he expuesto mi vida personal, ahora me jodo y me trago todo lo que viene después”.
Uno de los temas por los que le ha preguntado Calleja ha sido su decisión de seguir viviendo en España cuando muchos de los grandes nombres del streaming optaron en su momento por instalarse en Andorra. La respuesta del creador ha sido clara: para él, el dinero no compensa renunciar a su entorno.
“Yo antepongo siempre mi bienestar social al económico, porque yo únicamente con el económico no soy feliz. Yo necesito a mi gente cerca, necesito a mi familia, a mi hermana, a mis amigos. Yo, si me voy a Andorra, seguramente me amargaría muchísimo”, ha asegurado.
Más allá de la cuestión económica, el streamer ha querido dejar claro que su decisión está basada en el amor por su familia y su entorno. Para él, quedarse no es solo a una cuestión de principios, sino a algo mucho más simple: su vida está aquí. “Está mi vida, está mi gente, está mi entorno, está mi círculo, ¿sabes? Todo lo que a mí me hace feliz está en España”, ha afirmado.
IlloJuan también ha reflexionado sobre el alto porcentaje de impuestos que pagan quienes más ganan y sobre la frustración que genera ver casos de corrupción o malas prácticas. Aunque ha evitado calificar el sistema de “injusto”, sí ha reconocido que se paga mucho. “El porcentaje es muy alto, claro”, pero también ha dicho tener claro que esos ingresos sostienen servicios como la sanidad, la educación o las pensiones.
Eso sí, ha sido especialmente duro al hablar de la sensación que produce descubrir que parte de ese dinero puede acabar mal gestionado. “Luego están las mierdas que hay por detrás… que tú pongas la tele y te enteres de que lo que tú sudas y lo que tú trabajas te lo están robando. Dices, ¿pero esto qué es? ¡Una película de Torrente!”, ha soltado.
La charla ha terminado con una reflexión sobre la desinformación y los bulos en internet, un terreno que conoce bien por su propia exposición. “En Internet hay muchísimo bulo, porque ten en cuenta que tenemos el mundo en la mano. Yo puedo mañana abrirme un canal de noticias, no soy nadie y empiezo a publicar noticias”, y advertía el peligro de ello: “Una mentira repetida muchas veces es verdad”.