Lo que había comenzado como un intercambio de opiniones en 'Todo es mentira' sobre la situación judicial de José Luis Ábalos ha terminado convirtiéndose en un intenso cara a cara entre Víctor Ábalos y el periodista Javier Chicote.
Ambos han mantenido un duro enfrentamiento marcado por las interrupciones, las discrepancias sobre la investigación y dos visiones totalmente opuestas sobre el papel que han desempeñado tanto la Unidad Central Operativa (UCO) como el Tribunal Supremo.
Víctor Ábalos ha defendido desde el primer momento la trayectoria política de su padre y ha diferenciado entre la investigación judicial y la carrera desarrollada por el exministro durante décadas.
Según ha explicado, la condena no puede reducir toda una vida política a determinados episodios relacionados con su vida privada: "Mi padre no ha dejado de ser un político de raza", insistiendo en que la sentencia no hace referencia a supuestas mordidas relacionadas con la venta de mascarillas .
El hijo del exdirigente socialista ha defendido que la resolución judicial únicamente hace referencia a la contratación de una persona, a dos propiedades y a unos pagos mensuales de 10.000 euros, pero ha rechazado que exista una relación demostrada entre ese dinero y un supuesto enriquecimiento personal.
Precisamente, esa cantidad ha sido uno de los principales puntos de fricción con Javier Chicote. Mientras el periodista ha recordado que, según la investigación, Aldama realizaba entregas económicas a Koldo García, Víctor Ábalos ha negado tajantemente esa interpretación y ha insistido en que no existe ninguna prueba que acredite el destino real de esos pagos: "Mi padre no se vende por 5.000 euros".
Otro asunto ha terminado por encender la conversación: el relacionado con las viviendas vinculadas a la investigación. Chicote ha defendido que cada vez que José Luis Ábalos necesitaba una casa aparecía la figura de Aldama. Una afirmación que ha provocado una reacción inmediata en Víctor Ábalos: "¡Que no tenemos ninguna vivienda!", ha respondido visiblemente molesto.
La discusión se ha centrado entonces en la vivienda de La Alcaidesa. Mientras Chicote sostenía que la operación podría haber sido una simulación, siguiendo la tesis de la investigación, el hijo del exministro ha defendido que se trataba de un alquiler con opción a compra que terminó en un desahucio: "¿Qué mordida es esa a un ministro que le pagan un chalé, le dan un chalé, se lo quitan y no tiene nada?", se ha preguntado.
La tensión ha aumentado todavía más cuando ambos han comenzado a discutir sobre quién había abonado determinadas mensualidades y sobre el papel desempeñado por Koldo García como supuesto intermediario.
Otro tema que los ha enfrenado ha sido el papel de la UCO. Víctor Ábalos ha criticado abiertamente los informes elaborados por la Guardia Civil y ha asegurado que muchas de sus conclusiones no están respaldadas por pruebas concluyentes: "La UCO solo incrimina, no exonera en nada".
Por su parte, Javier Chicote ha defendido que la Unidad Central Operativa actúa como policía judicial y que sus investigaciones cuentan con una presunción de veracidad. Además, ha recordado que el Tribunal Supremo ha asumido determinadas tesis defendidas tanto por la UCO como por la Fiscalía Anticorrupción, lo que ha definido como una "verdad judicial".
Víctor Ábalos ha insinuado que detrás del procedimiento existe una realidad mucho más compleja de lo que aparentemente refleja la investigación: "Aquí hay una historia detrás muy fuerte para que mi padre esté callado", ha afirmado, antes de concluir asegurando que próximamente darán explicaciones sobre muchos de los aspectos relacionados con el caso: "Vamos a empezar a explicar muchas cosas".