Italia continúa vigilando de cerca la situación migratoria y mantiene la incertidumbre sobre una posible ampliación de las medidas de control en sus fronteras. Mientras el país permanece pendiente de la evolución de los acontecimientos, el debate ha llegado al plató de 'Todo es mentira' cuando Luis Fabra ha compartido una experiencia que ha sorprendido a los presentes.
Todo ha comenzado cuando el programa analizaba las declaraciones del ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, que ha defendido públicamente la eficacia de los controles establecidos para los viajeros procedentes de España. Según ha explicado Fabián Pérez, las autoridades italianas han asegurado que estas medidas han permitido "rechazar a 21 migrantes ilegales, de los cuales seis, dicen, eran de nacionalidad marroquí".
Ha sido entonces cuando Laila Jiménez ha recordado que Luis Fabra había viajado recientemente a Italia, justo cuando empezaban a aplicarse estas restricciones y el relato del colaborador ha desatado las bromas en el plató.
El colaborador ha explicado que aterrizó en Italia durante sus vacaciones y que pudo comprobar en primera persona cómo funcionaba el dispositivo de control. La sorpresa llegó cuando describió las medidas que encontró al bajar del avión.
Según explicaba, el procedimiento se limitaba a un cartel que indicaba el recorrido que debían seguir los pasajeros llegados desde España. "Contra todo pronóstico, nos encontramos allí unas medidas que básicamente consistían en un cartel que ponía: "Vuelo desde España. La gente que venga del vuelo España por aquí y el resto de vuelos por allá", ha relatado entre risas.
La descripción ha provocado las carcajadas de los presentes en el plató, pero Fabra todavía ha ido un paso más allá. El colaborador ha ironizado sobre el sistema imaginando un segundo cartel en el que se pidiera a los inmigrantes irregulares que se colocaran ellos mismos unas esposas:
"Una suerte de autogestión como me imagino a los inmigrantes ilegales diciendo: "Y ahora ¿qué? ¡Ahora me voy a tener que ir por donde dicen, ¿no?, porque claro. Luego había, más allá, otro cartel que decía: "Unas esposas, si es usted ilegal póngaselas" y ya te las pones. Entonces, eso fue todo".
Tras la broma, con la que ha querido dejar claro que el control era mucho menos estricto de lo que esperaba, ha explicado que únicamente le solicitaron el documento nacional de identidad, nada más: "Seguimos las indicaciones y nos pidieron el DNI y ya está. O sea, no hubo mucha medida".
La historia no terminó en ese primer viaje. Fabra ha revelado que regresó a Venecia pocos días después y que, en esta ocasión, la situación fue todavía más llamativa: "No nos pidieron nada, directamente ya entramos".