Mientras España vuelve a enfrentarse a un verano marcado por los grandes incendios forestales, la voz de Ángel Malanda, bombero forestal en Ávila, ha puesto rostro al enorme desgaste físico y emocional que soportan quienes combaten las llamas desde primera línea.
Después de hacerse viral por una carta publicada en la que narraba la experiencia de apagar el fuego que amenazaba la tierra donde creció, Malanda ha intervenido en 'Todo es mentira' para compartir cómo vive estos días y lanzar una reivindicación que ha resonado con fuerza. Más allá de rechazar la etiqueta de héroe, el bombero sorprendió al revelar cuánto percibe por el plus de peligrosidad cuando participa en un incendio forestal.
Desde el comienzo de la entrevista, Ángel Malanda quiso desmontar una imagen que, según explicó, se repite cada verano cuando los incendios ocupan la actualidad.
"No creo que lo que hacemos sea heroico", afirmó, recordando que tanto él como sus compañeros son trabajadores que desempeñan un oficio especialmente duro, pero comparable al esfuerzo que realizan muchos otros profesionales.
Reconoció que combatir un incendio implica asumir riesgos difíciles de controlar y que cualquiera de ellos puede no regresar a casa tras una jornada de trabajo. Precisamente por ello insistió en que, más que héroes, son personas que desean volver con sus familias después de cada intervención.
Uno de los momentos más sinceros de la conversación llegó cuando habló del impacto emocional que está sufriendo tras varios días combatiendo uno de los mayores incendios registrados en la zona.
El bombero confesó que atraviesa un momento especialmente complicado y reconoció sin rodeos que necesita ayuda psicológica para gestionar todo lo vivido.
"Quiero hacerme el fuerte, pero por más que lo intento no me sale", explicó antes de reivindicar que acudir a profesionales de la psicología no debe entenderse como un signo de debilidad, sino como una herramienta necesaria para afrontar situaciones extremas.
Además, recordó que el incendio ha afectado a lugares con un enorme valor sentimental para él, escenarios donde pasó buena parte de su infancia y adolescencia, lo que incrementa todavía más la carga emocional de cada jornada de trabajo.
Durante la entrevista también quiso responder a una de las frases más comentadas de la carta que publicó días atrás, en la que hablaba de los insultos recibidos durante las labores de extinción. Malanda aclaró que no se trata de una situación habitual, pero sí relató un episodio vivido durante el incendio de Casavieja.
Mientras su equipo esperaba instrucciones tras horas de trabajo en condiciones extremas, una mujer que realizaba una videollamada comenzó a recriminarles que permanecieran parados y cuestionó que estuvieran cobrando el sueldo "sin hacer nada".
El bombero explicó que decidieron no responder para evitar aumentar la tensión del momento, aunque reconoció que escuchar ese tipo de comentarios resulta profundamente injusto después de jornadas de enorme desgaste físico. "El incendio es más fuerte que todos nosotros", resumió para explicar que existen situaciones en las que ni el esfuerzo humano puede contener el avance del fuego.
Antes de despedirse, Ángel Malanda aprovechó la audiencia del programa para lanzar una reflexión que fue mucho más allá de su situación personal.
Sin citar el nombre del municipio, explicó que conocía un ayuntamiento de Castilla y León que había destinado apenas 2.500 euros a su plan contra incendios forestales, mientras que el presupuesto para las fiestas patronales del año anterior ascendía a 60.000 euros.
Con esos datos invitó a los ciudadanos y a las administraciones a preguntarse qué modelo de prevención desean impulsar ante un escenario en el que los grandes incendios son cada vez más frecuentes.
La intervención terminó con una declaración que se convirtió en el momento más contundente de toda la entrevista. Mirando directamente a cámara, Ángel Malanda explicó que percibe un plus de 1,76 euros por hora cuando trabaja en un incendio o se sube al helicóptero durante las labores de extinción.
A continuación dirigió una pregunta al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco: "¿Le parece un precio razonable por el plus de riesgo?".
Una reflexión que cerró una entrevista marcada por la reivindicación de mejores condiciones laborales, mayor reconocimiento al trabajo de los bomberos forestales y más inversión en prevención frente a unos incendios que, como recordó el propio Malanda, siempre terminan siendo más fuertes que quienes luchan por detenerlos.