En 'Supervivientes', Marisa Jara demostró ser capaz de superarse a sí misma y esto lo hizo a pesar de las muchas dificultades que encontró en su camino. Su estancia en la isla no fue un paseo, tuvo que enfrentarse a grandes retos, algunos compartidos con sus compañeros, pero otros propios, pues ella misma fue su peor enemiga en ciertos momentos. A pesar de ello, la ilusión por seguir adelante siempre pudo más y, a pesar de que su concurso fue más corto de lo que ella esperaba, el balance fue positivo.
Una vez que finalizó su estancia en Honduras y regresó a España, tocó enfrentarse de nuevo a su vida y sus rutinas, algo que no siempre resulta sencillo, pero que en su caso parece haber sido algo más que bueno, porque el futuro que tiene por delante está lleno de retos, de ilusiones y de planes que le hacen mucha ilusión, tanto en el plano profesional como en su vida personal.
Uno de los miedos que comparten casi todos los participantes de este concurso son las consecuencias físicas que 'Supervivientes' deja en ellos. Los daños que ha podido sufrir la piel o el cabello, las consecuencias de una alimentación tan escasa y, sobre todo, el efecto rebote que suelen tener que enfrentar una vez que regresan.
Es habitual que pierdan peso durante el concurso (10 kilos en el caso de Marisa), como también lo es que lo recuperen y que en el proceso les cueste volver a su rutina habitual de alimentación. La reincorporación suele ser lenta y han de tener cuidado para que su salud no se vea afectada.
A pesar de estos pequeños retos, que suelen quedar atrás poco después de regresar, la experiencia ha merecido la pena. Por lo menos, esta parece ser la conclusión a la que ha llegado Marisa, para ella, esta experiencia ha sido renovadora y ha aprendido a quererse más, tal y como reconocía en una publicación de sus redes sociales.
"Siempre he sido muy cruel conmigo misma. Durante años me he castigado por mis defectos físicos, comparándome constantemente con la Marisa de 20 años. Aquella chica que parecía una escultura y que necesitaba un anillo de compromiso para que los hombres dejaran de pararla por la calle, pero la realidad es que ya no soy esa Marisa… y está bien", decía la modelo.
"Mi cuerpo ha cambiado. Tengo una edad, muchas operaciones a mis espaldas y, aunque adelgace, mi cuerpo ya no vuelve a ser el mismo. Mis brazos son más anchos, mi espalda es más grande… yo soy más grande. Y durante mucho tiempo luché contra eso".
"Hoy estoy aprendiendo a mirarme con más amor. A gustarme por fuera tanto como me gusto por dentro. A entender que mi valor nunca estuvo en una talla, ni en una medida, ni en la perfección. Mi paso por Supervivientes me ha ayudado muchísimo a aceptarme, a reconciliarme conmigo misma y a quererme más. Me ha enseñado que soy mucho más que un cuerpo". Una nueva manera de verse y de quererse con la que afronta una nueva etapa de su vida.
La moda ha sido la profesión de Marisa durante toda su vida y actualmente lo sigue siendo, aunque de una forma distinta. Compagina los trabajos como modelo con su propio proyecto empresarial, JadeJara, una firma de moda y complementos en la que pone toda su alma. Vestidos, conjuntos y complementos con un marcado carácter andaluz que reflejan la esencia de la modelo y de los que ella es la mejor embajadora.
También en lo personal parece que la vida le sonríe, porque tras varios años de relación y un hijo en común, Miguel Almansa y ella han decidido que era el momento de dar un paso más y casarse. Lo hacían público a través de redes sociales y desde entonces han estado en una nube de felicidad, compartiendo los primeros detalles de los planes que tienen para su gran día.
"Yo creo que ya será para el año que viene y preparando un buen evento", contaba la modelo durante un evento, señalando que prefería hacer las cosas con calma para que todo fuera perfecto para ellos, planificando una boda "muy clásica".
Esto no es algo nuevo, hace tiempo ya explicaba en La Vanguardia cómo quería que fuera su gran día: "Me gustaría algo sencillo, en alguna hacienda bonita, mejor en otoño y con amigos y familia. Nada de postureo ni tonterías. Con un buen potaje de primero para que salgamos al baile bien contentos".
Lo que sí que tendrá que cambiar, o por lo menos ampliar, es la lista de invitados, para incluir a sus compañeros de 'Supervivientes'. "No creo que a lo mejor vayan todos, pero la mayoría, la gran mayoría sí van a estar invitados", recogían en Diez Minutos.