Han pasado muchos años desde que Víctor Janeiro y Beatriz Trapote se conocieron gracias a un primer encuentro propiciado por la profesión de ambos. Los comienzos de su relación no fueron sencillos, pero ambos decidieron apostar por su romance y el resultado es la bonita familia que tanto les ha costado formar y que es la mayor alegría para ambos, incluso si la distancia hace que no puedan estar juntos, como sucede mientras Janeiro está en 'Supervivientes All Stars'.
Trapote fue la reportera encargada de entrevistar al torero, algo que el propio Víctor contaba en una entrevista para la revista '¡HOLA!': "Es curiosa nuestra historia, porque nos conocimos mientras ella me hacía una entrevista. Cuando la vi, con esa cara y ese cuerpo, pensé que había una cámara oculta. No me lo podía creer. Me quedé loco con ella. Y así fue como empezamos a hablar". Este flechazo tuvo lugar en 2007 y desde entonces, con sus más y sus menos, la pareja ha estado unida.
Ahora es Víctor quien se encuentra sobreviviendo y aislado, pero en 2010 fue Beatriz quien se apuntaba a vivir la experiencia (él participó y ganó el programa en 2005 por primera vez). En ese momento la distancia les ayudó a consolidar su relación y en 2013 tomaban la decisión de pasar por el altar. Una multitudinaria boda, con más de 450 invitados, celebrada en Jerez de la Frontera. La pareja tenía claro que querían ampliar la familia y dos años después llegaba al mundo su primogénito, una experiencia que no fue nada sencilla y de la que han hablado en varias ocasiones, dando luz a un tema del que no siempre se habla con libertad.
Víctor, Oliver y Brenda son los tres hijos de la pareja y ellos no podrían ser más felices. Ser padres para ellos no fue un proceso sencillo, un sueño que cumplieron gracias a la reproducción asistida. De este tema han hablado en varias ocasiones, explicando que su proceso no fue sencillo, tal y como hicieron en 'Déjate querer', junto a Toñi Moreno.
"Ha sido muy duro”, confiesa ella, “y más cuando te planteas ser mamá, llegas a la consulta y te dicen que no es posible de forma natural. Ves embarazadas por todos lados y tú lo deseas, es duro". A pesar de que no es un tema sobre el que se hable habitualmente, en su caso acabó siendo público. "Hoy por hoy me alegro de haberlo contado. Fue algo fortuito. Quería mantenerlo en la intimidad, pero surgió. Yo he tenido cinco estimulaciones y nueve in vitro para conseguir tres niños".
Hablar de su proceso fue clave para dar visibilidad a otras realidades que no siempre son sencillas y por las que pasa más gente de la que pensamos. Esto fue clave para la pareja a la hora de contarlo porque sintieron que podrían "Ayudar a la gente y que la gente lo vea como algo normal. Quiero el día de mañana poder contarles a mis hijos lo mismo".
La pareja demostraba así ser un gran equipo, siempre dispuestos a apoyarse el uno en el otro, a complementarse. "Ella es más luchadora y positiva. Somos una balanza muy buena porque yo me agobio y le pongo a ella la cabeza como un bombo. Ella me da esa tranquilidad", explicaba Víctor sobre su dinámica en ese mismo programa.
De nuevo demostraron que juntos son el mejor equipo cuando uno de sus hijos fue diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA). "El diagnóstico lo recibí yo, porque Víctor estaba en un reality", explicó Beatriz en una entrevista concedida por la pareja a '¡De viernes!'. "Después de años de estudio, porque fueron varios años en salud mental, cuando se recibe el diagnóstico, es duro".
Surgieron muchos miedos, "nos preocupa mucho la educación y el tema de la sociedad, la empatía. El prejuicio de la sociedad, el no saber y el tampoco tener herramientas", por eso consideraron que compartir su situación, como la de tantos otros padres y niños, podía ayudar a muchas otras personas que pasan por lo mismo. "Yo creo que se agradece que demos visibilidad, que tratemos este tema, que no es cuestión de romantizar el autismo, ni es cuestión de victimizar, ni dar pena ni lástima. Lo que queremos es que haya respeto, que se comprenda y que tengan oportunidades".
También contaron durante la entrevista que para ellos era esencial que su hijo entendiera su diagnóstico de autismo con naturalidad, por eso siempre hablaron las cosas con él directamente. "Él no le dio ni la más mínima importancia y esto nos ayudó a nosotros y a él", explicaba Trapote.
"Primero llega el golpe. Después, el duelo y la negación. Más tarde, la aceptación… y finalmente el lugar en el que hoy me encuentro: el orgullo y la lucha", escribía la periodista en sus redes sociales, resumiendo en pocas palabras el duro camino que han recorrido desde el diagnóstico de su hijo hasta el momento actual.