La de 'Supervivientes All Stars' no es una experiencia sencilla, en ella los concursantes pasan por las mismas penurias por las que pasaron la vez anterior que concursaron, pero esta vez sabiendo lo que les espera. En algunos casos seguro que es mejor, pero en otros hace la experiencia un poco más cuesta arriba. En el caso de Chiqui, eso importa poco, porque ella llegó con las pilas cargadas al máximo y dispuesta a todo, incluso a pasar hambre.
Almudena, que así se llama en realidad, es capaz de enfrentarse a todo lo que la isla le ponga por delante, hambre, calor, frío, humedad, mosquitos… ella es capaz de todo eso y más, pero no quiere decir que lo vaya a afrontar con la mejor de las sonrisas. Siempre ha demostrado que es peleona y que no se calla nada, y en 'Supervivientes All Stars' lo está volviendo a dejar claro.
Este reality suponía su regreso a televisión después de bastante tiempo teniendo que estar apartada del medio, por cuestiones laborales, pero también familiares. En estos últimos tiempos, ha tenido que hacerse cargo de sus padres y cuidar de ellos; así lo hizo con su madre hasta que falleció y sigue haciéndolo con su padre. Esto lo hace mientras cría a sus dos hijas, nacidas durante su matrimonio con Borja Navarro, de quien se divorció hace tiempo y con quien no mantiene apenas relación.
Borja y Chiqui estuvieron juntos durante 13 años, durante los cuales tuvieron que enfrentar varios problemas, algunos de ellos de pareja y otros provocados por las circunstancias. Borja le pidió matrimonio en televisión a Chiqui en 2009 y la boda tuvo lugar de nuevo en un plató años después, en 2013.
La pareja no podía permitirse la boda de sus sueños por cuestiones económicas y todo el mundo quiso poner de su parte para que pudieran cumplir su sueño. La boda tuvo lugar en 'Las bodas de Sálvame' y Marta López fue quien le regaló el vestido de novia, un diseño sencillo, con sobrefalda de lentejuelas y corsé ajustado elaborado en mikado de seda.
A lo largo de sus años de matrimonio compartieron con los espectadores varias de sus crisis, también sus momentos más felices, como el nacimiento de sus hijas, Alma (2016) y Bella (2018). En 2019 confirmaban el final de la relación y el matrimonio. No fue una separación sencilla y las cosas llegaron a los tribunales, para que fuera un juez quien tomara las decisiones pertinentes.
Tras anunciar la separación, era la propia Chiqui quien se sentaba en televisión para compartir algunos detalles del final de su relación, que definía como un infierno. "He vivido un infierno durante cinco años", decía entre lágrimas. "Se tiraba todo el día en el ordenador. Vengo aquí para lanzar el mensaje de que en las relaciones no se debe tolerar según qué cosas, ni siquiera por los hijos, porque ellos no se merecen eso".
"A mí no me quería", revelaba Chiqui en esta entrevista. "Se metía con mi físico. Cuando estuve de parto con Bella, yo me puse mala. Del quinto al séptimo mes estuve con contracciones continuas y ese día que yo estuve en mi casa, no fue capaz ni de preguntarme cómo estaba; estaba en el ordenador". Además, reconocía que en algunos momentos, "He tenido miedo por mí y por mis hijas, ahora soy una mujer liberada y feliz".
Chiqui reveló que todo cambió a raíz de su boda, porque las actitudes de él cambiaron y fue cuando empezó a pasar más tiempo en el ordenador, pero que fue el nacimiento de sus hijas lo que realmente dinamitó la relación. Reconocía que tendría que haberse separado tras su paso por 'Supervivientes', cuando se hizo pública una infidelidad de su pareja. Elena, la hermana de Almudena, corroboraba esta versión y confirmaba que había visto actitudes que su hermana no tendría que haber perdonado y que Chiqui era la única que llevaba dinero a casa porque su pareja no quería trabajar.
Así las cosas, parecía poco probable que fuera un divorcio amistoso, y no lo fue. Tuvo que ser un juez quien tomara las decisiones pertinentes, aunque finalmente parece que ambos acabaron más o menos satisfechos con el resultado final. El tramo final del proceso lo afrontaban ambos de maneras parecidas, con ganas de pasar página.
En sus redes sociales, Almudena compartía sus reflexiones con sus seguidores: "Hoy toca hundir el último papel, el último paso, y pasar de ciclo. La vida son etapas que te hacen ser más fuerte y reconocer quién fuiste y quién eres ahora". Él también daba su versión de la situación una vez había finalizado todo: "Una mañana para alegrarse, pero a la vez triste por no terminar bien. En términos generales, contento con el resultado".
Finalizado el proceso y con la custodia compartida, la propia Almudena confirmaba durante una entrevista con 'Lecturas' que no tienen trato: "Con él solo hablo mediante abogados".