En el cuarto capítulo de 'Romi', la detective acude a un homenaje a su padre, pero se ve incapaz de completar el discurso de agradecimiento y huye del escenario en compañía de Garbiñe, que trata de protegerla y pedir comprensión a los periodistas, que le preguntan si su madre era conocedora de las supuestas actividades de contrabando que habría llevado a cabo su padre antes de su muerte.
Quien acude en su ayuda es su madre, Alaia, acompañada por Martín y juntos la acompañan al coche para abandonar el puerto en el que se agolpan periodistas y curiosos. Es en ese momento cuando la inspectora atropella a un periodista, lo que provoca que su superior la suspenda en sus funciones, pese a que, como se verá en el quinto capítulo, ella defiende que no fue un atropello intencionado.
Romi se siente culpable de lo ocurrido con su madre y se desahoga con Garbiñe; aunque Alaia les promete a ambas que va a "salir adelante" pese al revés profesional que tiene que encajar y que no le va a impedir seguir investigando.
Mientras tanto, Romi continúa aprendiendo a trabajar en equipo y Martín se reafirma en su intención de continuar adelante con la investigación: "No voy a parar hasta saber qué hay dentro de este maletín".