Originals
Hazte Infinity+
Ponemos foco
Con la colaboración de Novo Nordisk14 septiembre 2026

Obesidad, su cara más oculta: impacto en la salud emocional

‘Ponemos foco’ aborda el impacto emocional de la obesidad y la importancia de incluir la salud mental en el tratamiento de esta enfermedad.
Compartir:

La cuarta entrega de 'Ponemos Foco' arranca con una compleja temática: cómo el estigma social que rodea a la obesidad afecta de manera directa a la salud emocional de quienes conviven con ella.

El espacio ha contado con la participación del psicólogo clínico, Santos Solano, quien ha resaltado la importancia de integrar la parte de salud mental en el abordaje de esta enfermedad.

Un enfoque sensible es clave, porque las palabras también pesan en esta patología. Ayudar a reducir su estigma va a permitir que el paciente busque ayuda y pueda aplicar cambios reales en sus hábitos de vida.

Vuelve ‘Ponemos Foco’ con su cuarta entrega, presentado por Laila Jiménez, y abordando una nueva temática ligada a la obesidad, una enfermedad compleja, crónica y multifactorial, tal y como la define la Organización Mundial de la Salud (OMS). [i]

Según datos recientes[ii], el 56 % de la población española sufre exceso de peso (esto incluye tanto la obesidad como el sobrepeso). De los cuales, el 19 % vive con obesidad. Se prevé que para el año 2035 la prevalencia de esta última alcance el 37 %[iii].

En esta ocasión, el programa hace referencia a una de sus caras más desconocidas: la relativa a su carga mental. Se ha evidenciado que vivir con esta patología puede impactar en la carga emocional, especialmente por el estigma social que aún la rodea, impactando sobre el bienestar, autoestima y estado de ánimo.

Para abordar este complejo asunto, el programa ha contado con la participación del Dr. Santos Solano, psicólogo clínico, y coordinador del grupo de trabajo de Psicología y Obesidad en la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), que señala: “En esta patología, la salud mental es la gran olvidada. Siempre nos solemos centrar en dieta y ejercicio físico y, sin embargo, variables como autoestima, estrés o ansiedad se quedan olvidadas, cuando están estrechamente relacionadas. La persona con obesidad vive en una sociedad que lo estigmatiza, algo que, en muchas ocasiones, puede alejarles de dar el paso para pedir ayuda. Por lo tanto, la intervención debe ser integral e incluir las cuestiones relacionadas con la salud emocional”.

[i] World Obesity Federation. World Obesity Atlas 2024 (Online – available here https://data.worldobesity.org/publications/WOF-Obesity-Atlas-v7.pdf).[ii] Estudio ENE-COVID. Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición–Instituto de Salud Carlos III–Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública. Abril 2023.[iii] World Obesity Atlas 2023. Available at: https://www.worldobesity.org/resources/resource-library/world-obesity-atlas-2023

Cambiar la mirada: porque las palabras también pesan

La obesidad no es solo un problema individual: el estigma, la desinformación y el aislamiento social agravan su impacto. Por ello, es urgente cambiar su percepción social y luchar contra el estigma que afecta a quienes la padecen[i] . Cabe añadir que la invisibilidad y la culpabilización de la persona con sobrepeso u obesidad son barreras que dificultan el diagnóstico, el tratamiento y la adherencia[iv].

Para el especialista: “Es fundamental entender que la obesidad es una enfermedad, y no confundirla con la apariencia física de la persona. Es una problemática con muchos factores asociados y no todo hay que reducirlo a esa falta de fuerza de voluntad. En este sentido, el acompañamiento por parte de profesionales médicos va a ser clave para estas personas”.

“Este seguimiento debe anclarse en la sensibilidad ante las variables emocionales citadas. Intervenir en regularización emocional y en interiorización del estigma va a ayudar a que la persona viva con mayor calidad de vida. Con esto, se va a sentir más capaz de llevar a cabo esos cambios de hábitos de vida, no solo en el corto plazo, sino también a largo plazo, haciendo posible un cambio real”, añade.

El lenguaje es importante que se enfoque desde un punto de vista respetuoso. Sobre ello, Solano apunta: “Está estudiado que un lenguaje mucho más respetuoso, sin prejuicios hacia la persona, donde no hablemos de obesos, sino de personas con obesidad, va a disminuir esos niveles de estigma y va a hacer que estas personas sean más capaces de pedir ayuda”.

Federico Luis Moya, presidente de la Asociación Nacional de Personas que Viven con Obesidad (ANPO), traduce este impacto en la propia experiencia del paciente: “La sociedad, generalmente, tiene la percepción de que la culpa de vivir con obesidad es de la propia persona. Pero esto no es cierto. Ninguna persona quiere vivir con exceso de peso y con todo lo que ello conlleva”.

Para él, “La obesidad no es una decisión propia de quienes conviven con ella. Desde las asociaciones de pacientes, aportamos la formación, la comprensión y entender qué supone vivir con la enfermedad, así como con sus 200 comorbilidades asociadas”.

[i] Rubino F, Puhl RM, Cummings DE, et al. Joint international consensus statement for ending stigma of obesity. Nat Med. 2020; 26:485-497.