En Ceuta continúan los problemas tras la visita de los reyes. Las chabolas donde malviven los migrantes siguen después de dos meses y medio y en la sociedad crece el malestar al ver que la devolución de miles de personas sigue pendiente, mientras muchos de estos migrantes siguen deambulando por calles e incluso túneles que utilizan como refugio. Un equipo de Noticias Cuatro ha comprobado como estos túneles siguen habitados.
Hace apenas tres semanas que esos pasadizos fueron desalojados. “Ahora mismo las sillas son distintas, la ropa es distinta, entonces es evidente que aquí se sigue desarrollando vida a día de hoy”, explica Javier García, bombero de Ceuta. “De noche calculo que puede haber 20 o 30 personas”, cuenta una vecina.
Un rápido recorrido por varios de estos túneles muestra cómo los migrantes han vuelto a hacer suyos estos espacios para tener un lugar donde vivir. “Duermen mayores y menores”, confesaba uno de los migrantes. Los ceutíes, por su parte, denuncian que el proceso de filiación y devolución de estos migrantes sigue siendo muy lento y el personal insuficiente.
“Mientras aquí no se agilicen devoluciones y el personal para agilizar expedientes sea tan mínimo, esto se va a seguir dando”, señala el bombero. También advierten de la que situación va a empeorar con el frío. “En algún lado tienen que meterse, vivir tienen que vivir y ahora en el invierno más”, comentaba otro vecino. Ello puede implicar un mayor número de migrantes dentro de los túneles y, por lo tanto, un mayor riesgo de incendio y salubridad.
"Aquí abajo la vida sigue y el problema también", señala un vecino. Otro parece más comprensivo con la situación de los migrantes: "Comprendo que es ley de vida si no tienen un sitio dónde meterse, pero vamos, que esto se tendría que arreglar", admite antes de agregar: "Esto ni es vida para ellos, ni para la ciudad".
Tras la visita de los reyes, muchos ceutíes han denunciado que cientos de migrantes malviven en las calles. En el barrio del Príncipe, la basura vuelve a estar a la vista. Los inmigrantes que estaba escondidos o en los campamentos durante la visita de los reyes han regresado a las calles y conviven con los vecinos que por solidaridad les prestan ayudas, aunque reconozcan que la situación es insostenible y que más pronto que tarde la solución es que todos ellos vuelvan a Marruecos.
La policía, mientras, se prepara para diseñar un plan nada fácil. Hay un reunión de alto nivel para poder entrar en las barriadas para sacarlos. Otra cuestión es cómo levantar el asentamiento de El Tarajal porque hay niños, hay mujeres, pero también adultos. El gran problema en Ceuta es que en estos momentos no hay ninguna plaza en los campamentos.
Así que la nueva normalidad en Ceuta es ver colchones en el suelo, cartones apilados o gente que, directamente, duerme al raso.