La Inteligencia Artificial ha impulsado las bolsas en los últimos años, pero los mercados empiezan mostrar dudas sobre estas inversiones. Esta noche se ha desplomado en su debut bursátil una empresa surcoreana dedicada a los centros de datos, ha perdido un tercio de su valor en unas horas. Esto sucede tras semanas en las que se acumulan las noticias de caídas de valoraciones y de cancelaciones de salidas a bolsa de compañías de centros de datos, como informan en 'Noticias Cuatro'.
El de hoy es el último ejemplo de cómo está cambiando el ánimo de los inversores respecto a esta tecnología que es imprescindible para que la IA se siga desarrollando
El principal índice de la Bolsa de Seúl, el Kospi, bajaba más de un 4 % en la media sesión de este martes, por las persistentes dudas sobre la sostenibilidad del sector de la inteligencia artificial (IA). Transcurridas las primeras cuatro horas de negociación, el indicador caía un 4,32 %, o 249,36 puntos, hasta los 5.518,65 enteros. El índice Kosdaq, que agrupa a empresas tecnológicas y de mediana capitalización, descendía un 2,84 %, o 23,01 puntos, hasta las 785,88 unidades.
La tendencia a la baja del parqué surcoreano se produce después de que el Kospi registrara considerables caídas durante buena parte de la semana pasada, en medio de la incertidumbre sobre una posible burbuja en el sector de la IA.
El fabricante de chips y valor de referencia local Samsung Electronics perdía un 3 %, mientras que su rival SK hynix hacía lo propio con una caída del 4,4 %. La tecnológica Naver bajaba un 2,8 %, aunque la firma de inversión en tecnología SK Square registraba un descenso del 5,8 %. En el sector automovilístico, Hyundai Motor se dejaba un 5,2 % y su empresa hermana Kia cedía un 4,2 %.
Las caídas más pronunciadas las registraba la industria de defensa. Hanwha Aerospace se hundía más de un 12 %, Korea Aerospace Industries, el único fabricante de aeronaves del país, por encima del 6 %, y LIG Defense & Aerospace se desplomaba alrededor del 8 %.
Volviendo a los mercados internacionales y al avance mundial de la Inteligencia Artificial, cada vez preocupa más los esquemas de deuda que se están produciendo para financiar la construcción de estas infraestructuras y también si la IA acabará generando riqueza para devolver las inversiones.
Un análisis estima que los centros de datos tendrían que lograr ingresos acumulados de 8 billones y medio de dólares hasta 2030 para ser rentables. Sin embargo, se prevé que se quedarán en menos de la mitad. La financiación puede frenar el auge de los centros de datos, pero tienen más problemas.
Uno energético, porque para ese 2030 se calcula que consumirán el 3% de la electricidad mundial, exigen nuevas infraestructuras y conexiones con la red, como se prevé en España.
Se enfrentan a un problema cada vez más importante de oposición social por el impacto territorial y ambiental, fundamentalmente de consumo de agua que está frenando ya decenas de autorizaciones concedidas.