Donald Trump continúa agitando, por enésima vez, el ya convulso panorama internacional. Mientras desde Ucrania el presidente Volodímir Zelenski le reprocha que les haya dado la espalda tras llegar a un acuerdo con Rusia para que les suministren una parte de su diésel, desde Europa distintos líderes critican igualmente con vehemencia ese último movimiento señalando que con ello lo que hará será reforzar al Kremlin y financiar la guerra que mantiene en territorio ucraniano, como informa Noticias Cuatro.
No solo eso, porque en Oriente Medio, donde Estados Unidos continúa en su guerra contra Irán, la situación, lejos de desescalar, amenaza con volverse todavía más violenta. De hecho, según revela CNN, Donald Trump y el ejército estadounidense se estarían planteando el uso de la denominada “madre de todas las bombas”; la bomba no nuclear más grande de todo su arsenal.
Identificada técnicamente como 'GBU-43/B’, conocida también como ‘MOAB’ (por sus siglas en inglés: ‘Massive Ordnance Air Blast Bomb’) mide 9 metros de largo y pesa alrededor de 10 toneladas.
Diseñada para atacar objetos de difícil acceso como túneles subterráneos o búnkeres, se lanza desde un avión y después es guiada por un GPS. Cuando cae, su onda expansiva alcanza un radio de más de un kilómetro y medio.
Se trata de la bomba que Estados Unidos utilizó contra el Estado Islámico en Afganistán en 2017, aunque algunos expertos creen que usar esta bomba en Irán no sería efectivo, considerando que solo conseguiría una escalada bélica todavía mayor.
A ese respecto, si bien el ejército de Estados Unidos sigue presentando a Donald Trump opciones para posibles ataques contra objetivos iraníes, algunos funcionarios se preguntan, en privado, si la Casa Blanca cuenta con una estrategia que integre estos planes de manera que realmente conduzcan al fin de la guerra, como recoge CNN.
Con todo, y según fuentes citadas por el medio estadounidense, los planes militares para atacar instalaciones nucleares iraníes —incluido el complejo de ‘Pickaxe Mountain’— contemplan explícitamente el uso de la MOAB.
No en vano, en los últimos meses el presidente estadounidense ha amenazado reiteradamente con atacar ‘Pickaxe’, lugar donde, según Estados Unidos e Israel, Teherán almacena componentes de su programa nuclear.
En su insistencia de eliminar cualquier posibilidad de que Irán se haga con un arsenal nuclear, Donald Trump, –que pronto se tendrá que enfrentar ademar a las elecciones de medio mandato con una ciudadanía cada vez más harta de los altos precios derivados de la guerra–, no descartaría así elevar la ofensiva en territorio iraní.
No obstante, y más allá de esas pretensiones, existen dudas sobre si la MOAB sería un arma eficaz contra las instalaciones nucleares de Irán y otros emplazamientos situados a gran profundidad. Aunque esta bomba, guiada por GPS, es capaz de arrasar una superficie equivalente a nueve manzanas urbanas, probablemente carece de la capacidad necesaria para penetrar lo suficiente bajo tierra como para destruir las supuestas instalaciones nucleares en ‘Pickaxe’, tal y como recoge CNN.