El problema de la vivienda ha terminado de estallar tras el desahucio de Maricarmen, la octogenaria que fue expulsada en Madrid del domicilio en el que había vivido durante 71 años al no poder asumir la cuota de alquiler que le requería la empresa Urbagestión Desarrollo e Inversión S.L, propietaria del inmueble, como informa Noticias Cuatro.
Lo ocurrido, contextualizado en el pasado miércoles 23 de septiembre, cuando la Policía Nacional ejecutaba según la orden judicial el desahucio de la anciana de 87 años en la calle Alcalde Sainz de Baranda, fue el germen de lo que sido una sucesión de manifestaciones que se han extendido más allá de Madrid y que han acabado, desde la noche del sábado, con una acampada en la Puerta del Sol.
En total, más de 300 tiendas de acampada han sido levantadas en torno al kilómetro cero de la capital en señal de protesta, con los manifestantes clamando no solo para que no vuelvan a repetirse imágenes como la de Maricarmen, desahuciada y sacada en camilla del domicilio, sino también para que los políticos reaccionen de una vez por todas ante una crisis de la vivienda que no deja de agudizarse.
Identificado por el CIS como el problema número uno de los españoles, las reivindicaciones no dejan de subrayarlo: el acceso a una vivienda digna es cada vez más imposible, con los precios disparados, ya sea para el alquiler o la compra.
Por eso, desde el corazón de Madrid, tras dos noches al raso desde la manifestación del sábado, la imagen recuerda cada vez más a la del 15M, cuando la Puerta del Sol se convirtió también en epicentro de la protesta social.
Esta vez, el detonante ha sido Maricarmen, convertida ya en un símbolo de una lucha que clama contra el fin de los fondos buitre, la especulación con la vivienda, los desahucios de personas vulnerables y los precios desorbitados, entre otros.
Desde el lugar, una gran carpa naranja, –el color del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid–, almacena agua y comida para los aproximadamente 600 activistas instalados, que ahora centran sus proclamas en exigir que salga adelante un ‘decreto Maricarmen’ que incluya contratos de alquiler indefinidos, suspensión de los desahucios sin alternativa habitacional y congelación de los precios de los alquileres, entre otros. Por eso, subrayan que se quedarán en la acampada de la Puerta del Sol hasta que los políticos les oigan.
Al respecto de ese reclamo, el propio presidente del Gobierno señalaba ayer: “Maricarmen hizo un vídeo y pidió al Gobierno de España, y en particular a mí, que el próximo martes lleváramos un real decreto ley para empezar a aliviar la situación de emergencia habitacional que viven muchos colectivos vulnerables, personas mayores y también millones de españoles que sufren la crisis de la vivienda. Y yo, Maricarmen, tengo un mensaje para ti: el Gobierno está trabajando contra reloj para llevar el próximo martes el Real Decreto Ley sobre Vivienda".
Ahora, la acampada permanece a la espera de lo que ocurra y de si las medidas que contenga satisfacen o no las exigencias.