Un nuevo ataque híbrido ha generado alarma en el panorama internacional con Francia como epicentro. Se ha tratado concretamente del ‘hackeo’ de los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados y, aunque nadie lo ha reivindicado, muchas de las miradas se dirigen a Rusia, como informa Noticias Cuatro.
Ante lo ocurrido, y mientras permanecen las incógnitas, lo que ha quedado claro es la cantidad de sectores vulnerables ante este tipo de acciones digitales, lo que vuelve a evidenciar que hay mucho trabajo por hacer en materia de seguridad también en este ámbito.
Con una investigación judicial abierta en Francia para determinar las causas, las sospechas de los expertos en seguridad apuntan a Rusia y, en concreto, atendiendo a los precedentes, a un grupo de hackers que recibe el sobrenombre de ‘Actor Persistente 28’, dependiente del servicio secreto ruso.
Desde 2021 tienen a Francia como uno de sus principales objetivos y, no en vano, el 18 de septiembre el Gobierno francés aprobó una normativa para blindar sus sistemas más específicos frente a estos hackers y los expertos en seguridad informática consideran que esta es la respuesta de los ciberdelincuentes a esa toma de decisiones. No obstante, no hay nada confirmado aún.
Por el momento, se considera un acto de guerra híbrida porque no han pedido dinero y parece que la intención se centra más en tensionar a la sociedad occidental destacando sus vulnerabilidades.
De hecho, se trata de la crónica de un ataque anunciado. Fundamentalmente, porque varias instituciones e incluso el propio fabricante, Danfoss, una empresa danesa, habían anunciado ya que los controladores de esos frigoríficos estaban obsoletos desde 2021. Sin embargo, no se habían cambiado, lo que dejaba la puerta todavía más abierta a posibles vulnerabilidades.
Los frigoríficos de los supermercados se controlan en remoto para poder hacer procesos de descongelado. Y los hace una empresa para varios supermercados de distintas marcas. Es ese proveedor el que ha sido atacado y, en consecuencia, todos sus clientes se han visto afectados con pérdidas millonarias.
Respecto a la posibilidad de que algo así pueda ocurrir en España, como explica Daniel Montero en Noticias Cuatro, cualquiera que esté conectado a la red es vulnerable. A gran escala, preocupan siempre sectores como el energético, el control del espacio aéreo o de las presas.
A pequeña escala, se han detectado problemas en coches eléctricos, –siendo un fabricante de EEUU ha tenido que cambiar 1,4 millones de unidades tras un hackeo–, Routers y cámaras IP. También cerraduras eléctricas como las de los hoteles e incluso marcapasos, bombas de insulina, auriculares bluetooth o bombillas inteligentes.