El reenganche de Los Angeles Rams a la carrera para demostrar que pueden ser contendientes en la NFL parte de demostrar que el grupo está preparado para todo. El equipo californiano demostraron tener un ataque capaz de destrozar cualquier defensa, y por eso la paliza al descanso superaba los 20 puntos después de una demostración de poder comandada por Stafford, pero la segunda parte dejó más dudas. Por eso la unión enfocada en el baile de Puka Nacua es el punto de retorno para confiar en subir más peldaños en las próximas semanas.
Los Angeles Rams eran el gran favorito a la Super Bowl antes de comenzar la temporada 26/27 de la NFL, y después de pasar por el barro de ser el peor equipo de la división, ahora respiran un poco. Lo hacen con una demostración de clase de Stafford, con un trabajo de carrera excelso de Kyren Williams y las sobradas habituales de Puka Nacua, un valor seguro en los ataques de los carneros.
En ese ambiente de superioridad total donde Kirk Cousins apenas parecía un punzón de madera intentando superar un muro de metal, los Rams abrazaron la unidad. A cuatro minutos del final del segundo cuarto, Stafford encontró a Nacua en una jugada maestra que significó el tercer touchdown de los californianos, y el wide receiver creó una pista de baile en la endzone para que el resto de compañeros repitieran sus movimientos.
A pesar de las críticas en las primeras seis semanas, ese sencillo gesto demuestra que desde dentro el equipo está preparado no solo para afrontar las críticas, sino para superarlas. Y eso debe hacer a partir de ahora, porque la segunda parte de todo el bloque significó una bajada de brazos en la que los Raiders pudieron entrar en el partido gracias en gran parte a los fallos del equipo de Sean McVay.
Una de las jugadas que pudo romper el partido en favor de los Raiders fue el espectacular 'peanut punch' de JJ Pegues, el tackle defensivo que dejó una de las jugadas más sonadas del partido. Ese puñetazo a Kyren Williams, impoluto hasta el momento en la carrera, dejó el balón suelto en lo que significó una pérdida del ovoide de los Rams.
El ataque de Kirk Cousins no dio para más, y los Rams se despertaron en el momento más oportuno cuando parecían embelesados en una siesta defensiva que duró casi toda la segunda mitad. La buena noticia para los de azul y dorado es que tienen por delante dos semanas de partidos relativamente asequibles, porque tanto los Washington Commanders como Los Angeles Chargers están en en una mala racha continuada en esta season.
Mientras tanto los Raiders suman su cuarta derrota consecutiva después de arrancar invictos en las tres primeras semanas, un planteamiento sintomático de que el equipo todavía no está preparado. Tiene las bases para hacer cosas grandes si mantienen a jugadores importantes del bloque, por lo que todas las miradas están puestas en Fernando Mendoza. Sobre todo por saber si el quarterback de ascendencia cubana tiene alguna oportunidad este año después de ser elegido como el primer pick del último draft.