El tiempo pasa para todos, esto es algo innegable y que puede apreciarse especialmente en las series que se prolongan por varias temporadas, pero en el caso de los más jóvenes, los cambios que experimentan son más notables. Pasan de niños a adolescentes y, si se les da el tiempo suficiente, tal y como ha sucedido con 'La que se avecina', algunos de ellos continúan en pantalla mientras se convierten en adultos. Es posible ver cómo cambian físicamente y también cómo evolucionan a la hora de actuar.
En La que se avecina hay muchos personajes, distintas familias que habitan en los distintos apartamentos y que se enfrentan a las dificultades de una convivencia que en ocasiones parece imposible, por la locura de sus vecinos y lo rocambolesco de las situaciones que provocan sus acciones. Hay algunas cosas inesperadas, y otras que era evidente que sucederían, como que los niños en algún momento crecerían, como les sucedió a Carlota y Nano Boza y también a 'ojos de pollo', al que da vida Álvaro Giraldo.
Tenía solo seis años cuando comenzó su andadura en La que se avecina y, a pesar de ello, Carlota Boza era de las mayores. Eso hacía que tuviera un papel más predominante y que, si alguno de los niños tenía algo que decir, probablemente fuera ella, lo que no quiere decir que tuviera mayor protagonismo, aunque también sucedía. Su personaje se relacionaba con todos los demás, la hija mayor de Amador y Maite mostraba su gran personalidad siempre que tenía ocasión.
Una niña rubia, de cabello rizado y rostro redondo, que no dudaba a la hora de meter a sus progenitores en líos, pero tampoco en sacarles los colores siempre que podía. Un papel secundario, pero necesario como alivio cómico en muchas ocasiones, y que ha pasado a ser menos habitual con la mudanza desde Mirador de Montepinar hasta Contubernio. Tras este cambio, la propia actriz comentó que no iba a formar parte de la serie por mucho tiempo más, aunque de momento parece que continúa al pie del cañón.
Carlota ahora tiene 25 años y ya no es la niña que conocimos, ahora es una mujer adulta que quiere probar nuevas experiencias y sumarse a nuevos proyectos. "La vida siempre me ha parecido demasiado corta, y quizá por eso me atrae tanto la interpretación: te permite vivir muchas vidas en una sola", decía Carlota en conversación con Vanitatis. Estudió Animación y tiene formación en interpretación y teatro, su pasión como actriz la combina con las redes sociales, donde presume de rutinas, de looks, de planes y de amigos y donde suma una buena cantidad de seguidores.
Su cuenta de Instagram es un gran espacio para poder ver cómo ha cambiado, pero también para dejar claro que la Carlota que se ve en pantalla es tan solo un personaje, aunque a veces lleve tanto tiempo metida en su piel que, en momentos puntuales, le cueste separar la ficción de la realidad, como cuando su personaje quedó embarazada y dudó a la hora de contárselo a su madre.
El hermano de Carlota en la ficción lo es también en la vida real y, si ella empezó joven, Fernando, o Nano, mucho más. Fernando nació en 2004 y tenía poco más de dos años la primera vez que apareció en La que se avecina. Le cogieron para el papel porque, durante la audición de su hermana, les hizo mucha gracia que el pequeño no supiera hablar español (acudía a un colegio bilingüe).
Han pasado más de 17 años desde ese momento, por lo que bien se podría decir que es una persona completamente diferente. El niño de ojos claros y cabello rubio ha dado paso a un joven de 22 años, espigado, de cabello oscuro y ensortijado. En sus redes sociales es posible verle presumir de familia, de trabajo, de look y de carrera (dejó un poco aparcado su trabajo en La que se avecina en 2024 en parte para centrarse en poder terminarla, se graduó en junio de 2026).
'Ojos de pollo' es el más pequeño de los hijos de Amador y Maite (fruto de una relación prohibida que tuvo Maite durante un tiempo), y desde el principio ha estado interpretado por Álvaro Giraldo. Empezó en la serie con solo ocho meses de vida y desde entonces ha seguido formando parte de la ficción; ahora tiene 17 años. Su personaje es parco en palabras y eso inquieta un poco a su familia, aunque eso puede ser porque en un momento de la serie también tuvo telequinesis y, a pesar de su corta edad, es ingeniero informático.
A través de sus redes sociales, sobre todo TikTok, Álvaro ha demostrado ser un joven abierto al que le gusta bailar con sus amigas y compartirlo en esta red social, pero también los deportes, sobre todo el fútbol, y los animales, principalmente los perros.