Originals
Hazte Infinity+
Iumiuky
Iumiuky17 septiembre 2026

Cómo ayudar a tu perro a perder el miedo a los ruidos

Petardos, truenos, aspiradoras o timbres pueden generar miedo y estrés en algunos perros. Descubre cómo ayudarles a sentirse más seguros.
Compartir:

Los petardos, los truenos, la aspiradora o incluso el timbre de casa pueden provocar miedo y estrés en algunos perros. Si tu mascota tiembla, jadea, se esconde o intenta escapar cuando escucha determinados sonidos, hay formas de ayudarla a sentirse más segura. 

¿A qué tiene miedo tu perro? 

El primer paso es identificar qué sonidos desencadenan su reacción. Observa cuándo empieza a ponerse nervioso y cómo responde: puede esconderse, temblar, ladrar, jadear o buscar constantemente tu atención. 

Conocer el desencadenante permite adaptar mejor la forma de ayudarle. 

Crea un lugar seguro 

Cuando se produzca un ruido que le asusta, deja que tu perro pueda refugiarse en un espacio tranquilo de la casa. Una cama, sus juguetes y una zona alejada de ventanas pueden ayudarle a sentirse protegido. 

También puedes reducir el impacto del ruido cerrando ventanas y persianas o utilizando música de fondo. 

¿Cómo acostumbrarle a los ruidos? 

Una de las técnicas utilizadas para trabajar estos miedos es la exposición gradual. Consiste en reproducir el sonido que le asusta a un volumen muy bajo y aumentarlo poco a poco, siempre que el perro permanezca tranquilo. 

La idea es que pueda asociar ese sonido con una experiencia positiva. Puedes utilizar premios, juegos o palabras de refuerzo cuando permanezca relajado. 

Es importante no forzar la exposición ni aumentar el volumen si muestra miedo, ya que podría conseguir el efecto contrario. 

Un perro muestra signos de miedo y estrés ante un ruido fuerte, como puede ocurrir durante una tormenta o al escuchar petardos.
Un perro muestra signos de miedo y estrés ante un ruido fuerte, como puede ocurrir durante una tormenta o al escuchar petardos.

¿Qué hacer durante una tormenta o los petardos? 

Mantén la calma y permite que tu perro se refugie donde se sienta seguro. No le obligues a acercarse al origen del ruido ni le castigues por su reacción. 

Si sabes que se acerca una situación especialmente ruidosa, como una noche de petardos, prepara con antelación su espacio seguro y mantén puertas y ventanas cerradas para evitar que pueda escapar asustado. 

Cuando el miedo es intenso 

Si tu perro tiene reacciones muy fuertes, el miedo aparece cada vez con más frecuencia o interfiere en su vida diaria, lo recomendable es consultar con un veterinario o especialista en comportamiento animal. Podrá valorar el caso y establecer una estrategia adecuada. 

Con paciencia y un trabajo progresivo, tu perro puede aprender a gestionar mejor los sonidos que hoy le generan miedo.