Tomás Gómez ha protagonizado una contundente intervención en 'Horizonte' al anunciar que no votará al PSOE y expresar su rechazo a Pedro Sánchez. Una decisión que, según ha explicado, no supone renunciar a sus convicciones socialistas: "Yo soy del PSOE. Yo soy socialista, como muchos socialistas en este país".
Durante el debate, Gómez ha separado su identificación con el partido del apoyo a su actual dirección. "Los españoles no pueden confundir el PSOE con Pedro Sánchez", ha afirmado, antes de expresar el sentimiento con el que vive esa distancia: "Tengo un duelo por mi partido".
La declaración ha llegado después de que en el plató le preguntaran qué votaría un socialista como él en las próximas elecciones. Gómez ha comenzado recordando que el voto es secreto, pero ha dejado clara una decisión: "Al PSOE no voy a votar".
Para explicar su postura, ha insistido en que no se siente representado por la opción que encabeza Sánchez: "Porque no se presenta el PSOE. […] Aquí se presenta Pedro Sánchez". A continuación, ha endurecido su crítica: "Yo no puedo votar a Pedro Sánchez ni puedo votar a esta banda que va con Pedro Sánchez".
Sus palabras han abierto una discusión sobre las posibles consecuencias dentro del partido. Una de las participantes le ha advertido de que una declaración así podría provocar un expediente y su expulsión. Gómez ha respondido sin rectificar: "Asumo mi responsabilidad".
En el debate también se ha planteado una interpretación distinta: que anunciar que no se votará al PSOE no equivale a pedir el voto para otra formación. Esa diferencia ha centrado parte del intercambio sobre los estatutos, sin que Gómez haya desvelado a quién apoyará.
Ante la posibilidad de que sus críticas le traigan consecuencias, Gómez ha reivindicado su vínculo con el PSOE: "Yo no me fui del partido. Que me echen. Porque es que esa era mi casa".
El socialista ha utilizado esa imagen para denunciar lo que considera una apropiación de la formación por parte de su actual dirección: "Ya han ocupado lo que era el Partido Socialista".
También ha lamentado el silencio de otros compañeros y ha mencionado a Mar Espinar, de quien ha recordado que tenía una buena consideración personal e intelectual. Sin embargo, ha cuestionado su evolución política y ha planteado, sin afirmar conocer sus motivos, si responde a la voluntad de mantener un acta.
Para Gómez, quienes comparten sus ideas deben expresar públicamente su desacuerdo: "Los que somos socialistas tenemos que decirlo abierta, públicamente".
El miedo ha sido otro de los ejes de su intervención. Gómez ha acusado a Sánchez y a su entorno de utilizarlo como una herramienta de poder y ha asegurado que algunos compañeros temen perder un cargo o quedarse fuera de una candidatura si manifiestan sus críticas.
Frente a esas reservas, ha defendido que sus principios deben pesar más que el futuro político: "Vale más mi país. Vale más la dignidad de unas ideas".
Sus reproches también han alcanzado la gestión de la vivienda. Gómez ha sostenido que el Gobierno debe asumir su responsabilidad por los años que lleva al frente y ha cuestionado su respuesta a las propuestas que, según ha relatado, planteó Emiliano García-Page. Asimismo, ha considerado "de todo inmoral" utilizar electoralmente a una persona fallecida.
La intervención ha terminado con una reflexión sobre su trayectoria y el dolor que le produce la situación del PSOE. "Creo en mis ideas. Creo en mis valores, en mis principios", ha señalado, recordando que les ha dedicado más de veinte años de su vida.
"Me siento de luto por mi partido. Tengo un duelo por mi partido", ha confesado. Y ha cerrado su argumento con una metáfora que resume su ruptura con la dirección actual: "Mi partido o está secuestrado dentro de un armario o lo han matado y lo han enterrado".
Por eso, ha reiterado su decisión: "No se presenta el PSOE, que nadie se confunda. […] Por eso yo no voto a Pedro Sánchez".